Atracos y asaltos en los buses de Soacha

Se volvió normal en Soacha que delincuentes se suban a robar a los pasajeros sin que las autoridades hagan algo para evitarlo. Varios usuarios reportaron haber sido víctimas de asaltos con pistola y armas blancas, incluso algunos dicen que con la complicidad de los conductores; el último atraco se registró anoche en el sector de la urbanización Colmena.


Una ola de inseguridad fue la que se desató en el transporte público que transita por las vías de Soacha, incluyendo el corredor de la autopista sur.

El más reciente hecho se registró en la noche de este martes cuando un colectivo cubría la ruta entre Compartir y la calle 80 por la Avenida Boyacá. Cuentan los pasajeros que pasando el río Soacha, a la altura de la urbanización Colmena, alrededor de seis jóvenes le “hicieron la parada” al colectivo y el conductor sin problemas se detuvo. “En ese momento uno encañonó al conductor y los demás se subieron a atracar con pistolas y armas de fuego a los pasajeros. El vehículo no se movió hasta que nos robaron a todos”, dijo uno de los pasajeros.

Lo que manifiestan las víctimas es que no entienden por qué el conductor se detuvo al ver a esa hora (10:05 p.m.) en un lugar solitario y oscuro a seis jóvenes que no tienen otra pinta, sino la de atracadores y delincuentes. “Eso le da pie a pensar a uno que los mismos conductores son cómplices de los atracadores, incluso muchos de ellos le avisan a los ladrones para que lo roben a uno”, añadió otro pasajero asaltado.

Pero lo ocurrido anoche no es el único caso. La semana anterior los habitantes reportaron otros dos atracos al transporte público, uno a los que cubre ruta hacia Bogotá y el otro pertenece al transporte interno.

“Se subieron tres muchachos a eso de las 6:00 p.m en el sector de Hogares Soacha y en cuestión de un minuto nos robaron a todos”, aseguró otra de las víctimas.

Lo inconcebible para los habitantes es que ya no confían en los conductores, porque muchos coinciden en afirmar que son cómplices de la delincuencia. Así mismo cuestionen el papel de la policía porque la institución sabe perfectamente qué está pasando en la ciudad, cuáles son los puntos y las horas preferidas por los delincuentes, y no hacen nada.

“Deberían tener agentes encubiertos para detener esta ola de atracos en el municipio. No sabemos qué pasa, pero pareciera que a la policía le quedó grande controlar a estos delincuentes que en su mayoría son menores de edad. Los uniformados están más pendientes de sacarle multas a la gente de bien, aprovechando el nuevo Código de Policía, que de cuidarnos a todos”, finalizó un habitante de la comuna uno.

La imagen no corresponde a los hechos descritos.

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