En Colombia se encuentra la orquídea del diablo

Su columna o ginostemo semeja el retrato de un diablo que además pareciera tener garras.


Por eso una nueva especie de orquídea del sur del país, en Nariño, recibió el nombre de Telipogon diabolicus y así fue reseñada online en el journal PhitoKeys por sus descubridores, Marta Kolanowska y Dariusz L. Szlachetko de la Universidad de Gdansk en Polonia, y Ramiro Medina Trejo, del valle del Sibundoy.

El reporte se hizo con base en el hallazgo de unas 30 plantas, de ellas unas pocas en edad adulta con flores, entre los departamentos de Putumayo y Nariño, a 3.800 metros de altura en el páramo de Bordoncillo. Fueron encontradas por Medina.

La relativa escasez ha hecho que además la orquídea haya sido presentada en la lista de especies críticamente amenazadas, la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

En el artículo, los investigadores escribieron que la especie se conoce solo por los especímenes tipo, lo que representa un hábitat muy vulnerable cerca a la carretera principal entre Pasto y Mocoa.

“Se considera que la actual reconstrucción de la vía tendrá un impacto negativo en el hábitat de T. diabolicus”, indicaron en el texto.

El descubrimiento lo hicieron en 2015 mientras estudiaban plantas colombianas, cuyo catálogo, del profesor Rodrigo Bernal, incluía casi 3.600 especies de orquídeas de alrededor de 250 géneros.

Tampoco se sabe si en otros lugares del páramo y regiones vecinas podría habitar.

El diablo

¿Pero cómo es el diablo de las orquídeas? Posee flores traslúcidas de venas rojizas, con sépalos pequeños de 9 a 10 milímetros de longitud, labio elíptico transversal y pétalos con forma de garras.

El tallo tiene de 5,5 a 9 centímetros de altura y las hojas de 2 a 4,5 centímetros por 0.4-1,3 centímetros.

Solo se conocen en el sitio donde se hallaron, creciendo como epífitas en una pequeña selva húmeda al borde de aquel páramo.

Los investigadores indicaron que la nueva especie podría ser tomada por T. tabanensis o T. guacamayensis. Su característica más prominente son las ‘garras’ prominentes, que hasta donde conocen no se da en ninguna otra orquídea colombiana de ese género.

Por ahora, T. diabolicus es una novedad gracias a la forma de su estructura reproductiva, que semeja una cabeza como de diablo.

Una muestra de la diversidad colombiana y los peligros que se abaten sobre ella.

Fuente: ElColombiano.com

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