Un sueño que se convirtió en pesadilla

La mentira de la Ciudadela Colsubsidio Maiporé

Martes 30 de octubre de 2012




Decepción, rabia y un profundo malestar por el engaño del que fueron víctimas, es el resumen de la situación que viven en este momento más de 500 familias, que desde hace aproximadamente 6 meses residen en este macroproyecto de vivienda sin el más mínimo y digno acceso a los servicios públicos domiciliarios que les prometieron al momento de comprar sus apartamentos

Más allá de la promesa de una mejor calidad de vida, comodidad, felicidad, privilegios y oportunidades de desarrollo, las decenas de familias que compraron sus casas en este lugar con la esperanza de iniciar una nueva vida, enfrentan una realidad totalmente diferente, teniendo en cuenta la escases de los mínimos vitales de agua potable, la falta de energía eléctrica, la inseguridad, la ausencia de transporte público, y otras cosas más que evidencian el engaño que tanto Colsubsidio como la constructora Fernando Mazuera le hicieron a estas personas, muchas de las cuales llegaron desde Bogotá para hacer realidad el sueño de tener casa propia, sin pensar que lo que encontrarían sería una verdadera pesadilla:

“El suministro de agua es a través de carrotanques. Cuando a nosotros nos vendieron una vivienda de interés social nos garantizaron el acceso a todos los servicios públicos, sin embargo vemos que no tenemos un servicio de agua potable digno y de calidad. Estamos consumiendo agua que no es pura, y las consecuencias ya se empiezan a ver porque hay personas con infecciones y alergias, aun así nadie nos responde. Por si fuera poco no tenemos un servicio de luz fijo luz, pues es provisional y con frecuencia nos quedamos sin energía. Colsubsidio nos dice que hasta que no se instalen los medidores el suministro de luz, no se va definir…

…Por otra parte, cuando nos vendieron las casas en la maqueta había un puente peatonal que estaría ubicado sobre la autopista, pero es el momento en que dicho puente no ha sido construido, porque según Colsubsidio el asunto le compete al municipio y a la Concesión Autopista Bogotá Girardot, por lo tanto no sabemos qué va a pasar con esto. Adicional a todo, sufrimos con la constante inseguridad, pues dentro del mismo proyecto han atracado personas”, explicó Teresa Sánchez, habitante de la agrupación Barichara de la Ciudadela Colsubsidio Maiporé.

Sánchez manifestó que a pesar de que no tienen un buen servicio de agua, mensualmente sí llega una factura en la que les cobran a los vecinos la poca agua que les lleva el carrotanque prácticamente a diario, gracias a que existe un convenio entre Colsubsidio y la empresa Acuacentro (proveedora del servicio), que por cierto, según la comunidad, no tiene la infraestructura ni los recursos necesarios para prestar ese servicio en las condiciones que la comunidad necesita.

“Nos sentimos bastante engañados, lo que nos ofrecieron fue algo completamente distinto, con el pasar del tiempo hemos visto las dificultades y las falencias que tiene este proyecto, más teniendo en cuenta que nadie nos responde a nuestras inquietudes. Nosotros hemos presentado derechos de petición, protestado en la sala de ventas y muchas otras cosas más, sin embargo nadie nos ha dado una solución clara a esta problemática. Los constructores no hablan al respecto, simplemente responden que sí tenemos servicios públicos y que estamos reclamando sin ninguna razón”, agregó Deiby Molina, residente de Maiporé.

Respecto a lo anterior, aunque en más de una ocasión se ha llamado la atención de la Administración Municipal, las superintendencias de Servicios Públicos, Subsidio Familiar, e Industria y Comercio para buscar soluciones, éstas no se han dado. Por este motivo la comunidad asegura sentirse engañada, no sólo porque, como ellos mismos lo dicen, ‘compraron una casa en el aire’ con una gran expectativa, sino también porque a pesar de ser Vivienda de Interés Social, fueron clasificados como estrato tres, incumpliendo otro compromiso hecho en el momento de la compra. De nada han servido los derechos de petición hechos a las autoridades.

“A las personas que están pensando en comprar su casa acá, quiero decirles que averigüen muy bien y no se dejen engañar. Este es un proyecto muy bonito físicamente, pero tiene muchas inconsistencias por dentro. Las autoridades deben ver qué está pasando acá, porque realmente a nosotros nos engañaron”, sostuvo Molina.

“Yo me siento muy desilusionada, pensé que acá íbamos a tener una mejor calidad de vida, pero resulta que no es así. Siento mucha decepción por eso, en el barrio La Estrada de Bogotá yo vivía muy bien, y aunque pagaba arriendo en un conjunto cerrado, lo tenía todo, mientras que acá no. Me vine a vivir acá porque mi esposo trabaja en Alfagrés y él vio cuando empezaron a construir el proyecto, nos ilusionamos mucho porque como era Colsubsidio confiamos en que iba a ser algo muy bien hecho. Nos prometieron que íbamos a tener todos los servicios públicos y una calidad de vida increíble, pero mire cómo estamos. Yo tenía a Colsubsidio muy en alto, pero con esto cambió totalmente, nos engañaron y nos prometieron algo que era mentira”, concluyó Inés Tegua, residente de Barichara en Maiporé.

Aunque los problemas que ha evidenciado la comunidad de Maiporé empeoran cada día sin una alternativa de solución, tanto Colsubsidio como la constructora Fernando Mazuera continúan ofreciendo viviendas, con una amplia gama de promesas que seguramente resultarán siendo otra mentira maquillada como la que hoy viven 552 familias. La pregunta que se hacen los decepcionados y engañados residentes es: Si las cosas están así actualmente, ¿cómo será el problema que le va a quedar al municipio cuando todo el proyecto esté completamente habitado? La incertidumbre es cada día mayor.