Sabor, dulzura y tamaño, ingredientes para saborear las fresas de Sibaté

Carnosas, dulces o ácidas; con unas sutiles pecas de color marrón y un olor que las hace únicas, así crecen las fresas en las fincas y parcelas más emblemáticas del municipio de Sibaté. El secreto de su sabor, dulzura y tamaño, solo lo conocen los expertos fresicultores de la zona. Ellos, con dedicación y desde muy temprano salen a cuidar de estos cultivos que son el sustento de sus familias y fuente de la economía del municipio.


fresas-sibaté
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¿Quién no ha pasado por Sibaté tentado a comer fresas por crema?, ¿quién no ha hecho la parada de rigor estratégica para llevar fresa para el jugo, la ensalada, las cremas o hasta para mascarillas que aseguran exfoliación y un cutis terso?, ¿quién, simplemente no se ha detenido, solo para darse el gusto de comer una fresa por el camino? Muchos coinciden en que lo más representativo de Sibaté es precisamente eso, sus fresas.

No ha llegado la media mañana y ya están listos los fresicultores de Sibafres para recibir a la ingeniera de la CAR Cundinamarca, Mónica Ruíz, que decidió ir en compañía de la Asociación Hortofrutícola de Colombia Asohofrucol a capacitarlos, conocer sus dudas y acercarse a su trabajo para hablar de los trámites que les permiten desarrollar y tener sus cultivos al 100%, y en los cuales puede la Corporación asesorarlos y ayudarlos.

Se sientan en una improvisada, pero útil mesa, hecha con troncos viejos. Ahí están los 11 fresicultores que hacen parte de esta asociación, haciendo honor al campesino madrugador; fueron puntuales, llevaron agenda, lápiz y muchas preguntas. Una de sus mayores preocupaciones está en tener al día su permiso de captación de agua, la que usan para regar las más de 4 hectáreas de terreno usadas en diferentes actividades dentro del proceso de preparación, mantenimiento y recolección de fresa.

Diana Martín, funcionaria de Asofrucol. dice: “Para nosotros es importante que ante el ICA (Instituto Colombiano Agropecuario) estos fresicultores puedan certificarse en buenas prácticas agrícolas; en este proceso la CAR por el tema de concesión de agua y de educación ambiental, es fundamental para ellos, son personas que quieren cumplir con las normas y acercarse a la CAR”.

Estos campesinos expertos en fresas, durante los 365 días del año están entregados a sus cultivos y al trabajo que implica cuidar el crecimiento, calidad y buen sabor, de las carnosas fresas de indiscutible y particular olor.

Saben que en Sibaté hay más fresicultores entregados a esta misma estrategia, pero hoy, este grupo cumple gracias a esta capacitación, con la misión de ser la despensa de alimento para la gran demanda bogotana, soachuna, sibateña y hasta más lejos, con responsabilidad ambiental y buen uso del agua para sus procesos.

Argemiro Parra es uno de esos fresicultores, preocupado por cumplir con el permiso de captación de agua, señalando sus cultivos, mostrando el orden de las siembras y el valor de lo que les rodea. Este campesino orgulloso señala: “Nosotros necesitamos poder trabajar con tranquilidad, sabiendo que todos nuestros permisos están al día, gracias a la CAR que viene hasta nuestros cultivos y nos resuelve las dudas de cosas que tal vez sabemos cómo se hacen, pero que no teníamos claro cómo explicar”.

La jornada de preguntas y dudas resueltas termina, y por supuesto todos se preguntan: ¿a quién no se le antoja una fresa sibateña carnosa, roja, jugosa, y de rico olor?.

Por: Yessica Leandra Cepeda Villarraga

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