Así buscan proteger al oso andino y reducir conflictos en zonas rurales de Cundinamarca

El plan combina educación ambiental, fortalecimiento institucional y estrategias productivas sostenibles para transformar los conflictos en oportunidades de desarrollo territorial.

Más de $500 millones ya fueron invertidos en Cundinamarca para proteger al oso andino y fortalecer la conservación de su hábitat, en medio de las amenazas que enfrenta por la expansión agrícola, la caza ilegal y los conflictos con actividades ganaderas.

En el marco del Día Internacional para la Protección del Oso Andino, la Secretaría de Bienestar Verde destacó las acciones ejecutadas para salvaguardar el corredor biológico de esta especie emblemática. Las intervenciones no se plantean como anuncios futuros, sino como procesos en marcha que han involucrado recursos, acuerdos comunitarios y articulación institucional.

Una de las principales apuestas fue la firma de acuerdos con Juntas de Acción Comunal, en coordinación con la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, con una inversión superior a los $400 millones destinada a la conservación de la biodiversidad y a la mitigación de conflictos en el corredor del oso andino. Estas acciones buscan reducir tensiones entre comunidades rurales y fauna silvestre, especialmente en zonas donde la actividad ganadera y agrícola ha impactado los ecosistemas.

A esto se sumó un convenio por $400 millones suscrito junto a la Corporación Autónoma Regional del Guavio y las alcaldías de Ubalá y Gachetá, enfocado en la protección de ecosistemas estratégicos dentro del corredor biológico.

Mas de $500 millones destinados a proteger al oso andino. Foto: Gobernación de Cundinamarca

Monitoreo y trabajo comunitario en zonas clave

Las acciones también incluyeron la puesta en marcha de un programa de monitoreo participativo en la vereda Arenal, en el municipio de Junín, con una inversión de $40 millones. Esta zona hace parte de un corredor ecológico de alta relevancia que conecta con el Parque Nacional Natural Chingaza, área clave para la conservación de la biodiversidad en el departamento.

Desde la Secretaría de Bienestar Verde señalaron que el objetivo no es solo proteger al oso andino, sino avanzar hacia modelos de desarrollo que permitan transformar los territorios sin poner en riesgo los ecosistemas, promoviendo una Cundinamarca sostenible, resiliente y adaptada frente a los desafíos ambientales actuales.

Foto: Archivo Periodismo Público

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