Buchón de agua: de plaga ambiental a fertilizante

El buchón de agua es una especia invasora en lagunas y humedales, pero la CAR lo transforma en fertilizante orgánico mineral. Fue seleccionado entre los 500 mejores proyectos socioambientales del mundo.

Este fertilizante orgánico mineral, producido en la Planta de Compostaje de Fúquene, en Cundinamarca, y obtenido a partir del buchón de agua (Eichhornia crassipes) ha llegado a familias campesinas y agricultores de municipios como Chía, Cajicá, Cota, Tausa, Sutatausa, Ubaté, Fúquene, San Miguel de Sema, Vianí, Zipaquirá, Venecia, Chiquinquirá, Ráquira, Saboyá, Caldas, entre otros.

Con este proyecto, la CAR ha beneficiado iniciativas de recuperación de suelos, actividades agrícolas, viveros, restauración ecológica y fortalecimiento de sistemas productivos sostenibles que dan cuenta de los impactos de la economía circular y las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN).

Yacir Ramírez, director técnico de la Dirección de Infraestructura Ambiental de la CAR, señaló que “a través de este proyecto estamos demostrando que un problema ambiental puede convertirse en una solución ambiental. Estos 60.000 nuevos bultos de fertilizante entregados a la comunidad, representa una oportunidad para mejorar la calidad de los suelos, fortalecer la productividad agrícola y avanzar en la recuperación de ecosistemas estratégicos”.

El fertilizante, certificado por el Instituto Colombiano Agropecuario- ICA, contiene nutrientes esenciales como calcio, silicio, hierro, azufre y carbono orgánico, elementos que contribuyen al mejoramiento de las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, además de actuar como hidroretenedor natural, mejorar la estructura y aireación del suelo, estimular la actividad microbiana benéfica, incrementar la disponibilidad de nutrientes y favorecer la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.

El buchón: de especie invasora a abono con nutrientes

La producción de este fertilizante forma parte del modelo integral de recuperación del complejo lagunar Fúquene-Cucunubá-Palacio, en Cundinamarca, donde la CAR ha logrado recuperar más de 1.500 hectáreas de espejo de agua y ecosistemas asociados, mediante la extracción controlada de material vegetal invasor, como el buchón de agua, una especie nociva para cualquier ecosistema del mundo.

Este modelo fue seleccionado recientemente por los Premios Verdes, el movimiento socioambiental más importante de América Latina, como uno de los 500 mejores proyectos socioambientales del mundo en la categoría de Economía Circular, seleccionados entre 2.087 iniciativas provenientes de 29 países”, afirmó Ramírez.

El proyecto fue destacado en la categoría de Economía Circular por transformar la biomasa del buchón de agua en un insumo útil para la recuperación de suelos degradados, convirtiendo un pasivo ambiental en un recurso productivo de alto valor.

Desde su implementación, la planta de compostaje ha permitido consolidar un proceso técnico pionero para la producción de fertilizante a partir de una única fuente de materia prima: el buchón de agua extraído de la laguna de Fúquene, ubicada en su mayor parte, en Cundinamarca. Esta experiencia es considerada única en Colombia y una de las más innovadoras de Sudamérica por su capacidad de transformar una problemática ambiental compleja en una oportunidad para el desarrollo sostenible.

Este fertilizante se posiciona como un aliado estratégico para conservar la humedad del suelo, mejorar su productividad, aumentar la capacidad de adaptación de los territorios frente al cambio climático y reducir los efectos de la sequía.

Foto: CAR Cundinamarca

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