¿Tiene llantas viejas? La CAR advierte que podrían aumentar el riesgo de incendios e inundaciones

La autoridad ambiental explicó que la mala disposición de las llantas usadas puede favorecer incendios, generar inundaciones y convertirse en criaderos de mosquitos transmisores de enfermedades.

Una llanta usada abandonada en la calle puede convertirse en un problema mucho mayor de lo que parece. La CAR advirtió que estos residuos no solo incrementan el riesgo de incendios e inundaciones, sino que también favorecen la proliferación de mosquitos transmisores de enfermedades y generan contaminación cuando son quemados de forma inadecuada.

Ante los pronósticos de un fenómeno de El Niño de mayor intensidad, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) hizo un llamado a los ciudadanos, talleres y empresas para que dispongan correctamente las llantas usadas y eviten prácticas que puedan poner en riesgo el ambiente y la salud pública.

Muchas personas las abandonan en lotes, andenes o zonas verdes sin saber que estos elementos pueden causar múltiples afectaciones. Cuando permanecen a la intemperie, acumulan agua lluvia y se convierten en criaderos de mosquitos que transmiten enfermedades como el dengue, el zika y la chikunguña. Además, si son arrojadas cerca de canales o alcantarillas, pueden obstruir los sistemas de drenaje y aumentar el riesgo de inundaciones durante las temporadas de lluvia.

La quema de llantas también representa un riesgo

La autoridad ambiental alertó que otro de los problemas más frecuentes es la quema de llantas usadas para iniciar fogatas o como combustible en algunos procesos industriales informales.

Debido a que estos elementos están fabricados, en gran parte, con derivados del petróleo, al entrar en combustión liberan sustancias contaminantes que deterioran la calidad del aire y pueden afectar la salud de las personas. Entre ellas se encuentran gases tóxicos y material particulado que, según la entidad, representan un riesgo para quienes permanecen expuestos a este tipo de emisiones.

Frente a este panorama, la CAR recordó que las llantas usadas deben entregarse únicamente a gestores autorizados para su recolección, aprovechamiento o disposición final. Incluso, muchas de ellas pueden reincorporarse a procesos de economía circular y transformarse en materiales para construcción, control de erosión u otros productos.

La entidad aseguró que continuará realizando operativos de inspección y seguimiento para verificar que los generadores y gestores de estos residuos cumplan con la normatividad ambiental, al tiempo que reiteró el llamado a la ciudadanía para evitar abandonar o quemar llantas, especialmente en una temporada en la que aumentan los riesgos asociados a las altas temperaturas y los eventos climáticos extremos.

Foto: CAR/Canva

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