Botar basura en la calle puede costarle casi un millón de pesos: así funciona la sanción

La normativa contempla sanciones para quienes convierten calles, parques y zonas comunes en puntos de acumulación de residuos.

Dejar una bolsa de basura en la esquina, arrojar residuos en la calle o sacarlos fuera del horario establecido puede traer consecuencias más allá de ensuciar el barrio. Estas conductas pueden generar comparendos, medidas pedagógicas y multas que se acercan al millón de pesos.

Aunque para algunas personas dejar la basura en cualquier esquina parece una práctica cotidiana, la disposición inadecuada de residuos puede convertirse en una conducta sancionable.

En Colombia ya hay normas que buscan evitar que calles, parques, zonas verdes y espacios comunes terminen convertidos en puntos de acumulación de basura, una situación que puede generar malos olores, contaminación, presencia de plagas y problemas de convivencia entre vecinos.

La sanción no se limita a quienes arrojan residuos directamente en la vía pública. También pueden existir consecuencias cuando las basuras se sacan en horarios no autorizados, se dejan en lugares no habilitados o se abandonan escombros y otros materiales en espacios públicos.

La multa puede acercarse al millón de pesos

Dependiendo de la conducta y de la norma que se aplique, las autoridades pueden imponer medidas pedagógicas, actividades comunitarias o sanciones económicas.

En algunos casos, la multa puede superar los $900.000. El valor depende del tipo de infracción, las circunstancias en las que ocurrió y las disposiciones establecidas por las autoridades competentes. La normativa también contempla acciones para quienes disponen de manera irregular residuos de construcción, materiales voluminosos o elementos que requieren una recolección especial.

Por eso, antes de dejar una bolsa en una esquina o sacar residuos fuera del horario de recolección, es importante consultar las rutas y horarios establecidos en cada barrio. Los residuos especiales, como muebles, colchones, escombros o aparatos electrónicos, deben entregarse a los programas o gestores autorizados.

Más allá de la sanción, el objetivo es evitar que los espacios públicos se deterioren por prácticas que terminan afectando a toda la comunidad. Mantener limpio el barrio no depende únicamente de las empresas de aseo: también requiere que cada persona disponga correctamente sus residuos.

Foto: Canva

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