Secretaría de Ambiente reconocerá las edificaciones ecoeficientes de la ciudad

Si usted tiene un edificio con techos verdes y jardines verticales, ventilación e iluminación natural, insumos ahorradores de agua y energía, muros que aíslan el ruido y sistemas que permiten utilizar el agua lluvia, puede postularlo para que sea reconocido como uno de los edificios ecoeficientes de Bogotá.


A través del Programa de Reconocimiento Ambiental a Edificaciones Ecoeficientes (Preco), la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) evaluará si estos edificios implementan tecnologías limpias con criterios ambientales y de ecoeficiencia, si cumplen con la normatividad ambiental vigente y con los principios de sostenibilidad urbana.

Aquellos que cumplan con los puntajes mínimos exigidos en los componentes agua (utilización de agua lluvia e insumos ahorradores), energía (luz y ventilación natural, energías renovables), sistemas constructivos (techos verdes, jardines verticales, aislamiento acústico, reutilización de escombros) y urbanismo (mejoramiento del espacio público y áreas de cesión), serán reconocidos públicamente por la SDA como edificios ecoeficientes.

Además recibirán beneficios como capacitaciones y publicaciones, y quedarán exentos del cobro de los servicios de evaluación ambiental para sus trámites; en el caso de los edificios en construcción, las vallas de obra requeridas tendrán un registro fijado para los avisos en fachada.

Las edificaciones interesadas en hacer parte del programa deberán radicar ante la SDA el formato único, una solicitud firmada por el interesado (si es persona jurídica anexar certificado de existencia y representación legal), una memoria donde explique el proyecto y se evidencie la incorporación de criterios ambientales.

Luego, asistir al ciclo de capacitaciones de la Secretaría de Ambiente en manejo ambiental al interior de las obras y hacer la presentación oficial ante los evaluadores del programa.

Ojo a los criterios ambientales

Antes de presentar el edificio ante la SDA, los concursantes deben tener en cuenta los criterios ambientales exigidos por la entidad en la Resolución 5926 de 2011.

Para mitigar el ruido, las edificaciones deben contar con materiales, técnicas y tecnologías que lo aíslen, y cumplan con los decibeles exigidos: 55 de día y 45 de noche para los edificios de uso residencial, oficinas públicas o privadas y de usos dotacionales; y 70 diurnos y nocturnos para las áreas comunes para actividades comerciales.

Las edificaciones deben garantizar la iluminación natural como principal fuente en el día y reducir al máximo el uso de bombillas y otros dispositivos. Del total del área, el 20 por ciento del edificio debe iluminarse naturalmente.

Las ventanas deben permitir el contacto visual con el exterior, mientras que los edificios de gran profundidad deben utilizar atrios interiores, claraboyas o lucenarios.

Si es una vivienda, todos los espacios deben utilizar la luz del exterior o a través de patios, exceptuando los sótanos, semisótanos y áreas de instalaciones mecánicas.

La construcción debe garantizar la mayor área posible que aproveche la ventilación mecánica, respecto con las áreas con sistemas de ventilación mecánica.

Los techos verdes no podrán ser inferiores al 50 por ciento del área útil de la cubierta del edificio. El área de jardines verticales en la fachada opaca no debe ser menor al 10 por ciento.

Por lo menos el 50 por ciento de las áreas libres totales (superficies duras o blandas sin cubrir o techar desde el nivel del terreno) deben ser superficies permeables.

La SDA le otorgará puntaje a aquellos proyectos con elementos de importancia ambiental, tales como árboles patrimoniales o de interés histórico o cultural (especies con antecedentes históricos o culturales certificados, en vía de extinción, raras o individuos semilleros), y protección de cuerpos de agua.

El ahorro de agua y energía es clave para hacer parte de PRECO. Se reconocerá a aquellos que instalen insumos ahorradores de agua en los grifos de lavado, fregaderos, equipos de ducha y cisternas. También a los que demuestren una disminución del 30 por ciento del consumo de agua potable por medio de sistemas de utilización de agua lluvia para riego de jardines, lavado de pisos y fachadas.

Igualmente dispositivos de ahorro de energía como mecanismos temporizadores, sensores de movimiento, fotocélula, balastos electrónicos y bombillas de bajo consumo en áreas comunes y parqueaderos o zonas de uso colectivo.

Serán reconocidos los que utilicen el 100 por ciento de la madera proveniente de plantaciones forestales certificadas, así como pinturas, agregados pétreos, bloques, ladrillos, cementos y concretos de proveedores al día con las normas ambientales; también los que usen elementos reciclados de centros de tratamiento o aprovechamiento de escombros legales, o los que ellos mismos han generado.

La calificación será estricta

Personal de la SDA revisará a ojo de águila cada uno de los criterios ambientales y de ecoeficiencia y le darán su calificación.

Para esto la entidad estableció unos topes. Para agua, que contiene sistemas de agua lluvia e insumos ahorradores, el puntaje máximo es de 30.

Para energía el tope es de 20 puntos, sumados luz y ventilación natural, insumos ahorradores y energías renovables.

El componente que otorga mayor puntaje es, sistemas constructivos, con un máximo de 35. Éste reúne techos verdes, jardines verticales, sistemas de drenaje sostenibles, asilamiento del ruido, materiales ambientales y reutilización de escombros.

El último componente, de urbanismo, tiene un máximo de 15 puntos, al sumar incoporación de elementos de importancia ambiental, mejoramiento del espacio público y áreas de cesión.

Es decir que si un edificio reúne todos los criterios y saca la máxima calificación en cada uno deberá tener 100 puntos. Sin embargo, la SDA reconocerá a las edificaciones existentes o destinadas a vivienda de interés social y prioritaria que obtengan 50 puntos, y a las edificaciones nuevas que lleguen a más de 70 puntos.

El programa es una primera iniciativa que impulsa el desarrollo de una ciudad sostenible y está diseñado como un incentivo para los interesados en implementar edificaciones amigables con el ambiente y los recursos naturales, que propendan por la implementación de nuevas tecnologías que favorezcan la sostenibilidad ambiental.

La construcción de proyectos ecoeficientes redundará en beneficios ambientales directos para la ciudad y sus habitantes, entre los cuales se pueden nombrar, entre muchos otros, la generación de ahorros significativos en el consumo de agua potable y en el uso de energías tradicionales.

Así mismo, el confort al interior de las edificaciones se aumentará al implementar diseños arquitectónicos que propendan por el aprovechamiento de luz y ventilación natural, y se fomentarán el uso y aprovechamiento de materiales reciclables para el desarrollo de los proyectos.

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