Aprovechando la existencia de la Televisión en Soacha, recuerdo cuando grababa un programa para las festividades de fin de año en el Parque Principal, y con la presencia de empleados del Municipio que observaban tal hecho desde una ventana donde funciona el Concejo Municipal; se entusiasmaron tanto que resolvieron hacer uso del licor y emplear, ya en estado de embriaguez, toda clase de gritos y desmanes que, naturalmente, ocasionaron la protesta de la gente que concurrieron a tal filmación.


Vinieron las protestas de la gente de bien que no podían entender la actuación de los empleados, ya entrados en licor, hasta el punto que quienes protestaban, por su actuación, pedían la presencia del Alcalde que no apareció por parte alguna y la actuación de la Policía local que, al parecer, encontró difícil poner las cosas en su estado normal, ante la permanente protesta de las personas de bien que no podían entender lo que pasaba y notaban con sorpresa la no presencia del Alcalde Nemocón, aquel 14 de diciembre de ingrata recordación para la gente decente que sorprendida no podía entender la manera de ser de los empleados y la ausencia del Alcalde o de alguien que impusiera su autoridad, para retirar a los empleados que, embriagados ya, no dejaban de protestar porque se solicitaba su retiro del sitio donde se encontraban, alegando que no estaban en estado de embriaguez ni cometiendo delito alguno.

Para tratar de aclarar la actuación de los empleados en estado de embriaguez, es necesario recordar que, sin lugar a duda alguna, la embriaguez de ellos es causante de un delito consagrado en la Ley 734 de 2.002 y que la H. Corte ya dijo: “Un servidor público o un particular que cumple funciones públicas no está en capacidad de dirigir su voluntad y su inteligencia al normal desenvolvimiento de su órbita funcional si acude a trabajar bajo el efecto de bebidas alcohólicas o de sustancias estupefacientes, pues tanto aquellas como estas afectan sus capacidades motoras, racionales y psíquicas al punto que le impiden su normal desenvolvimiento laboral.

Esta situación, desde luego, constituye una clara infracción de sus deberes funcionales, pues el sujeto disciplinable que voluntariamente se coloca en estado de embriaguez o bajo el influjo de sustancias estupefacientes y que en esas condiciones acuden a su lugar de trabajo, no se hallan en capacidad de cumplir su rol funcional y por lo mismo se sustrae al deber de desempeñar cabalmente sus funciones como concreción del deber genérico que le asiste de cumplir la Constitución, la Ley y los Reglamentos……tales estados interfieren los deberes funcionales del servicio público………….Son faltas graves: 1. Asistir al trabajo en estado de embriaguez……..” Cometerían tal falta los empleados que se encontraban embriagados en las ventanas del Concejo? Y qué hizo el Alcalde o el Personero? Cuéntenoslo señor Nemocón, o apenas lo supo cuando llegó de la China, porque bien podía haber estado allí ese día. O la Personería inició la investigación correspondiente, como es apenas normal?
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Y aquí entonces, hay que preguntar: Dónde estaban el Alcalde y el Secretario de Gobierno que no actuaron? Acaso en alguna diligencia con abogado, médico, ingeniero, peritos, etc, etc., como acostumbra tal Secretario según su permanente versión? O, tal vez, no se dio cuenta de lo que ocurría, por la distancia de su oficina? O pensó que los empleados pretendían ser simpáticos? O no se dieron cuenta que lo hecho por tan simpáticos funcionarios o empleados municipales era simplemente cuestión de rufianes? O es que acaso entre los empleados o funcionarios del Municipio existe una Cueva de Rolando? Estuvo en esa “fiesta” algún funcionario de importancia del Municipio? O eran todos empleados de “medio pelo” naturalmente designados por el Alcalde Nemocón? Y en este último caso no se preguntarán los ciudadanos y los funcionarios decentes de la Alcaldía con quien les tocó convivir en esta Administración? En dónde estaba el Alcalde que no vio esto? Y si estaba, por qué lo permitió? O es que hemos llegado a tan vil estado los soachunos? Y razonando un poco más no es absolutamente necesario, para todos los empleados y funcionarios de la Administración Municipal tener un poquito de pudor o decencia personal? O es que acaso, todos son iguales en su actitud y esta su manera de actuar? Son acaso, los empleados escogidos en alguna forma o, simplemente salen de los grupillos que permanecen en frente de la Alcaldía esperando ver qué pasa diariamente? O se designan por recomendación de algún ex presidente, en vía de ser juzgado por sus actuaciones no santas? O estamos en tiempo de demagogia y populismo, y el Alcalde dónde estaba, ante tamaña fiesta? O, tal vez ocupado observando el contrato de la construcción del nuevo Hospital adjudicado con velocidad nunca vista y con dinero que no se sabe a donde llegó, o tal vez al anterior Gobernador del Departamento y a su esposa, ambos presos, precisamente por elaborar ciertos contratos leoninos? Y qué paso con quienes llevaron a cabo la licitación? Qué es de sus vidas y milagros? Ya se inició su construcción por la que se manifestó tanta prisa?

Antes de irse, afortunadamente, señor Nemocón, cuéntenos en qué estado está la obra, porque a toda Soacha le interesa.

De otra parte, este periódico informó hace unos pocos días que por orden del Juez 39 Administrativo de Bogotá ordenó cerrar un frente de trabajo en Soacha donde además fueron detenidas seis personas. El Director del CTI señaló que el Alcalde Nemocón conocía de las irregulares que allí se desarrollaban y que no se llevó a cabo ningún esfuerzo para controlar la situación. Se sabe, además que el Alcalde rindió declaración ante la Fiscalía el 16 de abril porque no hizo nada para controlar la explotación minera de Invercot, no obstante estar cerrado uno de los frentes del trabajo. Por tales hechos el 21 de diciembre el Juzgado 39 Administrativo de Bogotá ordenó la intervención inmediata de la mina por los efectos ambientales que se están causando en San Mateo y Ciudadela Sucre y ordenó sanciones para los responsables por violación de derechos colectivos. Y aquí cabe preguntar: Y el Alcalde Nemocón qué hacía sobre el particular? Nada. Es posible que siga con su invitación en China, porque aspira a una Alcaldía en ese país.

Finalmente, mis mejores deseos de prosperidad, en el nuevo año, para todos los hijos
naturales y residentes en mi tierra, y éxitos para el nuevo Alcalde cuya administración no le será fácil, después de lo dejado por su antecesor, señor Nemocón, al que habrá que preguntarle: acaso en su período pasó algo verdaderamente importante? La mejor respuesta la deben dar los habitantes de Soacha que se quitaron ya un verdadero dolor de cabeza. Felicitaciones, además, para la Dirección y empleados de este periódico que cada día funciona y crece más.

Joseignaciogalarza@yahoo.es