Hay alarma al sur del Atlántico porque la fuerza de las aguas del canal del dique arrasó parte de los sacos de arena que fueron ubicados para cerrar el boquete en Santa Lucía.


La corriente también comenzó a destruir las obras de la carretera nueva que se construye para reemplazar el carreteable que comunicaba a Calamar con Santa Lucía.

Una comisión de la gobernación del Atlántico se desplaza al sitio del boquete para verificar el estado de las obras y las filtraciones que tienen alarmadas a las comunidades del sur del departamento.

Justamente la Fundación Mario Santodomingo inició el proceso de verificación y censo técnico de las 10 mil viviendas que requieren ser reparadas para comenzar con la entrega de materiales.

Fuente: www.colombia.com