La alianza del Partido Verde y el movimiento Progresistas incluye un punto específico donde queda claro que no apoyarán la revocatoria del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro Urrego.


Pese a que Enrique Peñalosa había respaldado hace varios meses la revocatoria promovida por el representante Miguel Gómez Martínez, el pacto de la alianza advierte que no respaldan ninguna revocatoria.

«Rechazamos la revocatoria del mandato o cualquier interrupción del período constitucional para el cual fue elegido (Petro). La democracia y la suspensión de la crisis ética de la que viene la ciudad requiere de nuestros concurso», cita el acuerdo realizado entre verdes y progresistas, además afirma: «El Gobierno Nacional se ha enfrentado a intereses particulares de todo tipo. Adelanta una cruzada contra las estructuras de corrupción que coparon el ejercicio público en la ciudad y logró dotar a la capital del Plan de Desarrollo ‘Bogotá Humana'».

Además, defienden que Petro adelanta una «defensa de lo público, la disminución de la segregación socio espacial, y el ordenamiento del territorio de la ciudad alrededor del agua, temas en los cuales hay progresos».

El exsecretario distrital Guillermo Asprilla dijo que «el nuevo Partido Verde-Progresista dirigirá el país hacia el sueño de un territorio de mares y ríos limpios donde impera y florece la vida».