Con una eucaristía comenzó la fiesta que la Administración municipal de Soacha preparó como homenaje a los campesinos de los corregimientos uno y dos.


casa-mesitas-2.jpgSeguidamente se realizó un acto protocolario encabezado por el alcalde municipal José Ernesto Martínez quien exaltó la labor de los habitantes del sector rural y anunció noticias positivas en beneficio de los campesinos como la implementación de nuevas rutas de transporte, información que fue reforzada con la intervención del director del área William Ardila.

En medio de un día soleado, la celebración del día del campesino continuó con un acto cultural a cargo de grupos artísticos, algunos de la región, y la presentación de parte del elenco de «Sábados Felices».

A la hora del almuerzo los aproximadamente 1.500 campesinos deleitaron un pedazo de carne a la llanera, y en la tarde participaron de los bingos y bailaron al son de una orquesta que amenizó la jornada.

El campesino en el contexto nacional

casa-mesitas-1.jpgHablar por estos días de la celebración del día del campesino puede resultar paradójico dentro del contexto social y político que se presenta en el país. Según el líder rural Camilo Rueda, «el campesinado en Colombia en la actualidad es uno de los sectores sociales más afectados por la puesta en marcha de las políticas neoliberales, tanto en la esfera económica como en la política».

Señala que «por un lado, las políticas económicas asumen al campo como un escenario destinado netamente a la producción económica, el cual debe limitarse a la puesta en marcha de proyectos agroindustriales, como la palma aceitera, y la extracción de materias primas para la exportación. De tal forma, la producción agrícola deja de ser una actividad para el abastecimiento de alimentos y materias primas para aprovisionar el mercado interno y el consumo familiar, llevando al país a una profunda dependencia alimentaria y de mercancías.

Por otro lado, la política agraria del actual gobierno se encuentra orientada hacia la concentración de la tierra en manos de los latifundistas y grandes multinacionales, verbigracia, los sistemas de asignación de subsidios para la adquisición de tierras expedidas por el Ministerio de Agricultura, el cual señala que serán adjudicadas temporalmente las tierras a quienes desarrollen proyectos productivos de carácter empresarial, eliminando el derecho del campesino a una vida digna en su parcela y asumiendo el campo dentro de una lógica empresarial necesaria por la mal llamada mundialización de la economía».