Diferentes organizaciones avanzan en la construcción de la política pública de solidaridad, bienestar y protección animal en el municipio de Soacha.

En el marco jurídico, el Estado colombiano reconoce a los animales como seres sintientes (ley 1774 de 2016), otorgándoles un reconocimiento especial dentro del derecho. Con base en ello, la Administración Municipal de Soacha, la Fundación Yerly Mozo, la Junta Defensora de animales y la Universidad Agraria, trabajan en la política pública de solidaridad, bienestar y protección animal, proyecto que desde hace varios años se encontraba en la gaveta, pero que ha tenido luz verde durante esta administración del alcalde Juan Carlos Saldarriaga.

Según Yerly Mozo, una de las personas que lidera este proyecto, para iniciar la formulación de la política pública de solidaridad, protección y bienestar animal, se realizaron 24 talleres (8 sectoriales con gremios y 16 con la comunidad, de a 2 por comuna) en el mes de abril, en los cuales se recopiló información valiosísima de identificación de las problemáticas y las soluciones. Esta información se encuentra en proceso de sistematización y análisis para definir las estrategias, proyectos y cronogramas en el tiempo, con el fin de lograr una total transformación cultural en la forma en que se tratan a los animales.

Así mismo, expresó que las principales problemáticas que se identificaron durante la realización de estos talleres son la violencia contra los animales, el abandono por enfermedad o vejez, la pobreza de las familias, el atropellamiento, la falta de institucionalidad que oriente y los defienda, la falta de un Centro de Bienestar Animal, las barreras de inscripción y vacunación para esterilizarlos, falta de identidad de animales silvestres y las críticas condiciones en el  transporte y sacrificio para consumo.  

Para tratar de enfrentar dichas problemáticas, Yerly Mozo expresó que el plan de desarrollo actual ha asignado algunos recursos para sensibilizar y otros para poner en operación el Centro de Bienestar Animal, pero como aún no hay entrega de las instalaciones para tener su operatividad, es muy poco lo que se puede hacer, “en realidad casi nada”. Ante la magnitud de esta problemática, los funcionarios quedan en una encrucijada por la falta de capacidad instalada que se requiere para atender la demanda, en todo caso es un gran pilar que desde la Dirección Bioambiental se cuente con Carolina Forero como directora y Viviana Vélez como médica veterinaria, quienes con su equipo de trabajo enfocan esfuerzos en la construcción de soluciones reales a futuro, lo cual es clave y no ha sido fácil llegar a este punto. 

Frente a las estrategias que están en construcción, también manifestó que no es solo para perros y gatos, sino para todos los animales, incluyendo silvestres, exóticos y los “mal” usados para consumo, y que en todo caso la prevención de violencia a los humanos, a través de la prevención de violencia a los animales, tendrá prioridad.

Yerly Mozo también destacó que uno de los objetivos en los que hubo consenso es en trabajar unidos la “Solidaridad” para lograr una Soacha libre de maltrato animal, igualmente implementar conceptos de Un Bienestar, Una Salud que buscan el equilibrio en la relación entre los humanos, los animales y la naturaleza, conceptos que cobran importancia en esta etapa post pandemia.  

Además, el análisis técnico tiene el desafío de aterrizar este propósito en la realidad económica, social y territorial que sin duda requerirá del apoyo de cada uno de los concejales para que esta Política Pública se consolide en acuerdo municipal desde el Cabildo, promoviendo desde allí una forma diferente de trato a los animales.

Finalmente, prioriza que lo más urgente en este momento es no abandonarlos; hay es que esterilizarlos para evitar su reproducción, unir esfuerzos para atenderlos y entre todos condenar y denunciar cualquier acto de maltrato hacia estos seres que sin duda son el eslabón más débil y vulnerable entre tanta vulnerabilidad en el municipio. Además de resaltar que los animales hacen parte de familias multiespecies, y el amor que ellos brindan en los hogares soachunos pueden transformar o fortalecer muchos sentimientos, ante tanta adversidad, generar empleo y sobre todo, responder a petición de las nuevas generaciones.

“Quien de niño respeta a un animal no humano, cuando grande respetará a un animal humano, de eso se trata”, puntualizó.