Un coronel sentenciado por los falsos positivos de Soacha dio a conocer el testimonio de las órdenes superiores que recibió y que lo llevaron a provocar el asesinato de civiles para satisfacer a su comandante, el general Mario Montoya.


Toda suerte de macabras revelaciones se ha conocido en las audiencias públicas ante esa instancia de la justicia transicional, en donde militares condenados cuentan cómo fueron los estertores de la guerra entre 2005 y 2008.

Uno de esos testimonios corresponde lo entregó el coronel Gabriel Rincón, que describió ante los magistrados de la JEP las órdenes que recibieron los altos mandos –incluido él– por parte del general Mario Montoya para incentivar los resultados operacionales del Ejército, relató.

Según el oficial retirado –que está en libertad por acogerse a la JEP– Montoya le preguntó en qué forma iba a aportar a la consecución de resultados.

Un año después, el coronel fue trasladado a la brigada 15 con sede en Ocaña, Norte de Santander, como oficial de operaciones y allí las presiones aumentaron, así como la incidencia del general Mario Montoya, aseguró Rincón en la JEP.

“Qué hubo Rincón, ahora sí está en la guerra ¿no?, ahora sí debe aportarle como debe aportarle y si no entonces toca darlo de baja”, relató el coronel que fue condenado a pagar 46 años de cárcel por los delitos de concierto para delinquir, desaparición forzada y homicidio agravado.

Fuente: Noticias Uno.