Las donaciones de órganos en el país han sufrido una disminución considerable a causa de la pandemia de la covid-19, según cifras entregadas por el Instituto Nacional de Salud (INS).

Geovani Vivas, médico coordinador de trasplantes del Hospital regional de La Samaritana, aseguró que 1.902 personas se encuentran en lista de espera por un órgano. 

Indicó que de 2019 a 2020 hubo una disminución del 57 % de trasplantes de órganos. En ese mismo año, 204 personas fueron donantes, lo cual significó un golpe duro para el sector de la salud

A nivel de la regional número uno, que comprende Bogotá y departamentos como Cundinamarca y Meta, entre otros, hubo un total de 67 donantes en muerte encefálica. Y, a nivel nacional, hubo 204 donantes. 

Ahora bien, para una persona que haya sufrido de covid-19 hay una serie de reglas para poder ser un donante óptimo, según Vivas:

“Una persona que tuvo covid y considera ser donante, es importante que haya pasado un periodo, libre de la enfermedad desde el último síntoma, entre 21 días a 28 días. Eso, dependiendo y se tiene que hacer una prueba de PCR”, explicó.

Así también lo reitera el doctor Julio Chacón, coordinador del programa de trasplantes de la Clínica del Country, quien indicó que “una persona que haya padecido de covid podía ser donante, siempre y cuando no padezca secuelas graves de la enfermedad o trastornos asociados o complicaciones trombóticas”. 

Aunque los expertos aclaran que estas evidencias todavía siguen en estudio y no hay absolutos con respecto a esto, ya que es una enfermedad de la que se está haciendo pruebas todos los días. 

Tráfico de órganos y tejidos ¿Mito o realidad?

En Colombia ha existido un mito sobre si hay o no venta de órganos o si ha habido delitos en cuanto a dichos actos, ya que en redes sociales se ha presentado varias publicaciones que indican que sí se ha realizado. 

“Desafortunadamente las redes sociales juegan un papel importante en cuanto al proceso de desinformación y de mala información que las personas acceden a ellos. Y como ven que está publicó, lo asumen como cierto cuando no lo es”, indicó Chacón.

Para Vivas, “en el país no hay ni hubo tráfico de órganos y de tejidos. En este momento al día de hoy a nivel de Fiscalía o a nivel de Medicina Legal no hay denuncias de desapariciones de personas bajo ese concepto”.

A través de la ley 919 de 2004, el tráfico de órganos y de tejidos es considerado un delito y es pagado con cárcel a todos los espectros involucrados en el delito, tanto el que compra, como el que lo vende. 

Además, también para los del sector de la salud existe el decreto 2493 de 2004 y la ley 1805 del 2016, que hace que todo el proceso sea completamente transparente con todos los entes reguladores, como el Ministerio de la Protección Social, el Instituto Nacional de Salud y la Secretaría Nacional de Salud.

Fuente: Sistema Integrado de Información