El riesgo para los transeúntes y dueños de bicicletas aumenta con el cada vez más popular uso de ciclomotores y bicicletas eléctricas. Son herramientas fundamentales que facilitan la movilidad de los habitantes del municipio, pero buena parte de sus dueños hacen uso inadecuado de las mismas al transitar por las ciclorutas y senderos peatonales.


La implementación de rutas para los ciclistas y peatones en Soacha cada vez está tomando más importancia, teniendo en cuenta que la bicicleta es una de las alternativas que más fuerza está tomando al momento de movilizarse.

Afortunadamente en los últimos años han surgido vehículos accesibles que evitan el esfuerzo físico que implica una bicicleta convencional y que a su vez son mucho más económicos que una moto o un carro particular; los ciclomotores o bicicletas eléctricas se han convertido en una opción que además aporta a la conservación del medio ambiente.

No obstante, la importancia que estos vehículos están tomando en el municipio implica el buen uso que las personas que las adquieren deberían darle, ya que al ser relativamente similares a una bicicleta, muchos conductores transitan sobre el espacio público y ciclorrutas del municipio, poniendo en riesgo la integridad física de los ciclistas.

“Sobre la Carrera 7, en el centro de Soacha, todos los días observamos a gente que pasa sobre el sendero destinado para ciclistas y transeúntes, a dueños de bicicletas eléctricas y ciclomotores; estos vehículos seguramente superan los 15 kilómetros por hora y las personas deben hacerse a un lado, sabiendo que estos espacios no son para vehículos motorizados, por nuevos e innovadores que sean”, expresó Fabián Barbosa, asesor comercial del sector.

Además del mal uso de los senderos destinados únicamente para bicicletas y transeúntes, algunas personas manifiestan que dichos vehículos son usados en ocasiones para cruzar los puentes peatonales.

“En la Despensa, San Mateo y calle 22 es el pan de cada día, incluso los ciclistas tienen prohibido cruzar el puente, pero tanto ellos como los motorizados cruzan conduciendo, lo peor es que uno les tiene que dar permiso como si lo que están haciendo fuese correcto”, enfatizó Marina Prada, residente de la Comuna tres.
El Código Nacional de Transito o la Ley 769 de 2002, artículo 2, es contundente al especificar la clase de uso que se le debe dar a las calzadas que cada vez son más usadas por los dueños de ciclomotores.

“Las vías o secciones de la calzada, descritas como ciclorrutas, están destinadas exclusivamente al tránsito de bicicletas. (…) La bicicleta es aquel vehículo no motorizado de dos o más ruedas en línea, el cual se desplaza por el esfuerzo de su conductor accionado por medio de pedales”, especifica el documento.

Por lo tanto las personas que invadan estos senderos con sus vehículos y aún más grave, el espacio público, deberán estar sometidas a sanciones; según lo contemplado en el Código Nacional de Tránsito y con el fin de garantizar la seguridad de los ciclistas y transeúntes, los dueños de ciclomotores y bicicletas eléctricas deben compartir las vías con los vehículos convencionales, contemplando el uso adecuado de los implementos de protección, como lo son casco, luces y chaleco reflector.