No todos los horarios se acomodan a todos los estudiantes y cuando eso sucede, llega el bajo rendimiento.


Un estudio de las Universidades de California en Berkeley y Northeastern Illinois mostró que cada estudiante tiene su propio ritmo según su propio reloj interno.

Así, hay búhos, aves canoras diurnas y gallos que madrugan a cantar.

Los científicos rastrearon las actividades diarias online de cerca de 15.000 estudiantes de pregrado, consideraron sus actividades en los días que no estaban en clase, y compararon los días de clase con los resultados académicos.

Los hallazgos, publicados en Scientific Reports, sugieren que los estudiantes cuyos ritmos circadianos no estaban sincronizados por sus horarios de clases, por ejemplo los búhos (de actividad nocturna) tomando clases temprano en la mañana, tenían peores calificaciones debido a una condición en la que los picos de alerta no están acordes con las demandas de trabajo, estudio u otras.

“Encontramos que la mayoría de los estudiantes lo tenían en clases, con una correlación muy fuerte con su menor desempeño académico”, dijo el coautor Benjamin Smarr, quien estudia desajustes del ritmo circadiano en laboratorio en Berkeley.

Además de los déficits de aprendizaje, este aspectol ha sido asociado con una tendencia a la obesidad y el excesivo consumo de alcohol y cigarrillo.

“Nuestra investigación indica que si un estudiante puede estructurar un horario en el que los días de clase semejen los días libres, probablemente tendrá éxito académico”, explicó Aaron Schirmer, coautor, profesor en Northeastern Illinois.

Y si bien los estudiantes de las tres categorías sufrían por ello, se encontró que los nocturnos eran más vulnerables, algunos con tal desajuste que no lograban desempeñarse bien en ningún momento del día.

“Como los búhos son nocturnos y las clases tienden a ser temprano, este desajuste es el más duro, pero vemos gallos y canoras tomando clases en la noche y con malos resultados”, dijo Smarr. “Distintas personas tienen tiempos biológicos distintos, es decir no hay una solución única”.

Fuente: ElColombiano.com