Bogotá tiene una reserva de agua que pocos ven: la CAR quiere protegerla ante posibles sequías

La CAR inició un estudio para identificar y proteger las zonas donde se recargan los acuíferos que abastecen a Bogotá y 29 municipios de Cundinamarca.

Hay una reserva de agua que no se ve a simple vista, pero que podría ser clave para la región ante futuras sequías. Se trata del agua subterránea de la Sabana de Bogotá, cuyo estado y disponibilidad comenzarán a ser estudiados por la CAR para definir cómo protegerla.

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca inició la formulación del Plan de Manejo Ambiental de Acuíferos (PMAA), una estrategia que busca conocer con mayor precisión qué cantidad de agua existe bajo tierra, cómo se recarga y cuáles son las presiones que podrían afectar este recurso.

El estudio tendrá alcance sobre las cuencas alta y media del río Bogotá, desde el páramo de Guacheneque hasta el sector de Alicachín. El territorio comprende 29 municipios de Cundinamarca y el área rural de Bogotá.

Las zonas que quedarían protegidas

Uno de los puntos centrales del plan será identificar los lugares donde los acuíferos reciben agua de manera natural. Estas zonas de recarga serán delimitadas para establecer medidas especiales de protección.

La CAR plantea que los puntos estratégicos puedan ser declarados áreas de conservación absoluta, lo que implicaría que no se permitirían actividades de excavación en estos lugares. La intención es evitar que intervenciones sobre el terreno afecten la capacidad natural de los acuíferos para almacenar y renovar el agua.

El proceso también busca determinar dónde se está utilizando actualmente el agua subterránea, cuáles son sus principales usos y qué problemas se presentan en las zonas donde este recurso es aprovechado.

La fase inicial ya permitió recopilar y revisar información relacionada con la geología, concesiones, aprovechamientos, calidad del agua, recarga, descarga, vulnerabilidad y posibles fuentes de contaminación.

Con los resultados de las siguientes etapas, la CAR espera contar con una herramienta que permita tomar decisiones sobre el uso y protección del agua subterránea, además de fortalecer el monitoreo de los acuíferos.

El objetivo, según la Corporación, es que estas reservas puedan mantenerse disponibles y en buenas condiciones tanto para las necesidades actuales como para las futuras, especialmente ante escenarios climáticos que puedan aumentar la presión sobre las fuentes de abastecimiento de la región.

Foto: CAR/Canva

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