La Plaza Fundacional de Bosa recibirá desde las 9:30 a.m. del viernes 4 de abril a cerca de 1.300 estudiantes que se manifestarán en contra de la violencia y la inseguridad que los afecta.


La Secretaría de Educación del Distrito avanza en la implementación de la estrategia “yo me comprometo con entornos escolares seguros”, con el fin de intervenir de una manera integral los aspectos que afectan la garantía de protección de derechos de las comunidades educativas y lograr entornos escolares más seguros como una de las alternativas para mejorar las problemáticas de convivencia y seguridad que afectan los ambientes escolares en la ciudad de Bogotá.

La estrategia tiene como fin comprometer a la comunidad, para que se involucre con los temas de seguridad en los territorios y los factores ilegales asociados a los entornos que impactan negativamente la escuela, como lo demostraron los resultados de la más reciente encuesta de Clima y Convivencia escolar 2013, contratada por la Secretaría de Educación, donde se determinó que fenómenos como el pandillismo, el microtráfico y la inseguridad afectan a un porcentaje importante de estudiantes.

De esta manera, la comunidad educativa de Bosa representada en cerca de 1.300 estudiantes, además de docentes, gestores de convivencia, padres y madres de familia, de 10 colegios de la localidad llevarán a cabo una movilización que se congregará desde las 9:30 a.m. en la Plaza Fundacional de Bosa, para manifestarse en contra de estos fenómenos de violencia e inseguridad.

Avances de la estrategia Entornos Escolares Seguros

Mediante la intervención de la estrategia de Entornos Escolares Seguros, se han realizado procesos de investigación, análisis y diagnóstico, con la intervención de 49 microterritorios (UPZ) en cada una de las 20 localidades de Bogotá, es decir, el 55% del territorio, que incluye 241 colegios oficiales en estas zonas de la ciudad.

Estos procesos han permitido avances como: el registro del número de pandillas y “parches” que tienen algún tipo de incidencia en zonas identificadas con problemáticas como microtráfico de sustancias psicoactivas, riñas y hurtos; igualmente el reconocimiento de los lugares que representan mayor riesgo en términos de seguridad para los estudiantes en sus desplazamientos de la casa al colegio, y desde el colegio hasta sus hogares.

Con el reconocimiento de cada territorio ante su situación en términos de convivencia y seguridad escolar, se inició un proceso de socialización en diferentes localidades de la ciudad, a partir de encuentros con la ciudadanía para el diseño de planes de intervención de acuerdo con las situaciones de seguridad y convivencia de cada colegio.

A partir de la intervención para cada territorio, se promoverán escenarios de reflexión con padres y madres de familia, vecinos, y personas que transitan los territorios, para hacer que la sociedad se comprometa decididamente por lograr entornos escolares más seguros, en una ciudad que ofrezca espacios donde las niñas y los niños estén protegidos, gocen de buen trato y seguridad.