En un operativo de rutina realizado anoche por la Policía Cundinamarca, la Sijín y un grupo de carabineros en el sector de Altos de Cazuca en Soacha, las autoridades encontraron una bodega donde se almacenaban partes de carros robados y materiales de fundición.


Lo sorprendente para las autoridades fue el hallazgo del cabezote de una tractomula que había sido robada en Bogotá y que está avaluada en 250 millones de pesos.

En el operativo resultaron capturadas cuatro personas que fueron puestas a órdenes de la Fiscalía.

Para la Policía se trataba de un operativo de rutina con el fin de encontrar armas, droga e indicios de personas con antecedentes, pero la acción no iba en busca de la rústica bodega con autopartes robadas