Cada que llueve las calles de Quintanares y Nuevo Colón se inundan, y algunas veces el agua ingresa a viviendas y locales comerciales.

El problema es que el agua que viene de la parte alta de Cazuca arrastra lo que encuentre a su paso y generalmente lo deja en las calles de estos barrios de la comuna cinco, además de todo el barro y sedimentación que queda represado y tapa alcantarillas y sumideros.

“El problema para Quintanares y otros barrios como Nuevo Colón, es que no han construido los desarenadores en la parte alta para detener tierra, palos y desechos que arrastra el agua. Mientras estas obras no se hagan, esto va seguir de mal en peor”, dijo un residente de la zona.

Experiencias pasadas dan cuenta que las calles quedan inundadas de barro, incluso para algunos su vida se ha convertido en un calvario por el taponamiento de los sumideros que, a su vez,  causa fuertes inundaciones y luego olores fétidos que afectan la salud de las familias de la zona. Residentes de estos barrios se sienten abandonados e hicieron un llamado urgente a la Alcaldía Municipal, teniendo en cuenta que el invierno apenas comienza y ya se han presentado inundaciones.