Varias cadenas europeas abrirán locales en el país, las tiendas incluirán zapatos y prendas que en el mercado europeo valen más de 100 euros.


Nuevas cadenas de venta de zapatos y ropa tienen en la mira al mercado colombiano. En primer lugar, Luis Onofre, firma portuguesa de calzado de lujo que se precia de tener entre sus clientes a Michelle Obama, Penélope Cruz, Cameron Díaz y Paris Hilton.

Los diseños de la marca los hace Oliveira de Azeméis y los productos son reconocidos en tiendas top de Europa y mercados exóticos como Mongolia, Azerbaiján y Uganda.

El Diario Económico, de Portugal, revela que la marca lusa prepara una ofensiva en Latinoamérica y abrirá puntos no solo en Colombia (2), sino en México, Chile, Puerto Rico y Perú. La apertura de las dos tiendas monomarca en Colombia está prevista para el primer semestre, en alianza con un inversionista local, según anunció el propio empresario Luis Onofre.

Otra de las compañías europeas que fabrica y comercializa zapatos que tiene planes de abrir locales en el país es la española Menbur.

Respecto a esta marca, el Instituto de Comercio Exterior (Icex), de España, dice que prevé abrir 60 tiendas a medio plazo en mercados de Latinoamérica, incluido Colombia y Asia a través de acuerdos de franquicia maestra.

Por su parte, el portal www.moda.es afirma que en Dubái, Kuwait y Emiratos Árabes la marca vende zapatos a un precio que oscila entre 150 y 400 euros. Inclusive, el año pasado lanzó Paco Mena, una segunda línea con unos precios 20 por ciento inferiores. Menbur produce 300.000 pares de zapatos anuales y en el 2012 registró ventas por 15 millones de euros.

Calzados Marypaz, otra cadena española de venta de calzado, contempla la apertura de un centenar de locales entre Colombia, México, Perú y Panamá, según anunció al diario El Economista, de España, el presidente de la compañía, Juan Aguaded.

El foco de esta cadena es los bajos precios, pues un par cuesta 25 euros aproximadamente. Tras la crisis en el Viejo Continente, la marca ha logrado permanecer con diseños de moda y atraer a gran clientela, especialmente jóvenes en España, Francia y Portugal.

La empresa tiene cuatro décadas en el mercado y produce 30 por ciento en España y 70 por ciento en China.

Tino González, otra cadena ibérica que vende zapatos, igualmente está analizando entrar a Colombia, Perú y Chile, y pondría en marcha entre 40 y 60 tiendas durante los próximos 2 años a través de socios locales, con los que firmará acuerdos de franquicia maestra.

Aumentan las importaciones

Por su parte, el portal www.losdatos.com agrega que en 2012 las importaciones de solo ropa (confecciones) en Colombia sumaron 684 millones de dólares y en un 58 por ciento provinieron de China.

Mientras que se importó calzado por 549 millones de dólares, con un crecimiento de 11,8 por ciento respecto a 2011, cuando las adquisiciones sumaron 491 millones de dólares.

El ranking de calzado de www.losdatos.com indica que 25 reconocidas cadenas y compañías nacionales realizan el 58 por ciento de las compras y 42 por ciento, que equivale a 230 millones de dólares, lo hacen 896 firmas restantes.

En marzo pasado, el Gobierno tomó la decisión de aplicar un arancel de cinco dólares por kilo a las importaciones tanto de como ropa como calzado y ropa de hogar a países con los que no tiene acuerdos comerciales.

La medida causó el beneplácito de productores locales y disgusto de gremios como la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), que avizoran un aumento del contrabando por efectos de la medida, pues encarece los productos.

El argumento central que esgrime el Gobierno es el presunto lavado de dinero, aunque el contrabando también estaría impulsando la venta de unidades a precios irrisorios y por debajo del costo en los países de origen.

El presidente de Fenalco, Guillermo Botero, dice que el arancel específico de cinco dólares por kilo que se impuso a las confecciones y el calzado afecta líneas como tejidos de punto, como las que venden las cadenas de almacenes, de las cuales Colombia no es autosuficiente, pues consume 15 millones de unidades y solo produce 1,5 millones; luego 13,5 millones pagan ahora un arancel mayor.

“Nos hemos reunidos varias veces con el ministro de Hacienda, el de comercio, con los viceministros. En resumen decimos que fue un decreto absolutamente injusto, que golpea durísimo a los comerciantes y a las cabezas de hogar de manera impactante”, agregó Botero.

Según Botero, se abrieron unas mesas de trabajo, en las que no se avanzó, y en las que no hubo interés por parte de los otros actores, que están dichosos con la medida; y ellos a la postre van a ver que no van a ganar nada porque aumentará el contrabando y la informalidad, pues ninguno de los formales vende contrabando”, añadió recientemente.

Fuente: Portafolio.co