En cámaras escondidas se evidencia cómo operaban estos delincuentes, que por $8.000 alquilaban lugares para consumir droga.


Investigadores se hicieron pasar por compradores en los municipios de Tabio y Tenjo, se ganaron su confianza y rápidamente identificaron quiénes eran las cabecillas y cómo vendían estupefacientes en inmediaciones a varios colegios.

“Ubicaban la droga a nivel municipal y después en unas localidades específicas hacían la distribución en colegios”, explicó el coronel Edwin Chavarro, comandante de la Policía de Cundinamarca.

Hasta ahora 30 personas han sido capturadas. Tres inmuebles, donde semanalmente se distribuían 12.000 dosis, fueron allanados.

En Zipaquirá, una estructura similar también fue desarticulada por las autoridades.

Fuente: Noticias.caracoltv.com