“Chucho” Mayorga, soachuno leyenda del baloncesto Colombiano

El municipio del Dios varón Sol es una tierra pródiga para el surgimiento de talentos únicos, en él también habitan estrellas consagradas en el deporte como es el caso de Jesús Alfredo Mayorga, raizal soachuno de familia dedicada a la actividad física quien compartió con este medio algunas de sus experiencias en el campo deportivo, desde sus inicios hasta llegar a ser partícipe de la selección Colombia de baloncesto.


Desde niño fue motivado por su padre y sus hermanos dedicados al fútbol y al baloncesto, quienes siempre lo acompañaron en su carrera deportiva. Empezó su historia en una Soacha muy distinta a la actual, donde apenas el municipio empezaba su crecimiento y al igual que el pueblo, las jóvenes promesas dentro de los escenarios deportivos empezaban a crecer y a medir sus competencias. Es así como recuerda ‘Chucho’ Mayorga sus inicios y etapa del colegio, los entrenamientos diarios que buscaban lograr su perfeccionamiento y el aprender como equipo a enfrentar dificultades.

“En esa época había varios equipos por toda Soacha, jóvenes que querían jugar y se esforzaban para que en cada torneo que se realizara se pudiera ganar. Nosotros entrenábamos todas las tardes con disciplina y esfuerzo, porque nada se consigue sin esos dos factores”, afirmó Jesús Mayorga, recordando esa primera etapa en el deporte.

Su formación académica universitaria la llevó a cabo en la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia a principios de los 70, donde a su vez jugaba por el municipio en los juegos del Departamento de Cundinamarca, coronándose en repetidas veces campeón. Esto le permitió estar en los juegos Nacionales en los cuales participó en repetidas ocasiones, llegando a quedar en los primeros puestos junto a su equipo. A medida que pasaban los años continuaba en la selección Cundinamarca donde jugó junto a su hermano; a mediados de los setentas llegó a ser el campeón nacional de tiros libres, logros que lo llevaron a conformar la selección nacional y jugar junto a una de la leyendas nacionales de la historia del baloncesto en Colombia, “El Guajiro” Jairo Romero.

Durante esa época de formación académica y consolidación profesional llegó a jugar con selecciones de talla internacional como Rusia, Estados Unidos, Cuba, Puerto Rico y Venezuela. Participó en juegos Suramericanos, varios cuadrangulares e hizo presencia como invitado en los juegos panamericanos celebrados en Cali en el año de 1971.

Tras acumular medallas en las estanterías personales y de los lugares por donde jugó, el soachuno ‘Chucho’ Mayorga se consolidó como uno de los mejores basquetbolistas de Colombia y empezaba a perfilarse para su futuro rol de entrenador y formador en el deporte. Rápidamente inició esta nueva labor y ganó un concurso que lo dejaría con el puesto de coach del Colegio San Carlos, uno de los más prestigiosos del país donde se educan a futuras personalidades políticas y sociales.

“Mis mejores años los viví en UNCOLI (Unión de colegios internacionales bilingües de Bogotá) donde con el San Carlos y el Santa Francisca Romana lo gané todo, allí tuve mi reconocimiento y gracias a ellos pude tomar muchos cursos y capacitaciones como entrenador, que me hacen ahora lo que soy, ofreciendo calidad y disciplina a las categorías que entrené”, expresó ‘Chucho’ Mayorga hablando sobre su experiencia como entrenador de categorías desde la infantil hasta la de mayores.

Luego de su fructífero paso por el Colegio San Carlos, llegó a Santa Francisca Romana, donde recogió sus mayores frutos como persona, entrenador y ejemplo para sus estudiantes. De esta manera, con el equipo femenino de “Las Pachas” ganó en todas las categorías a lo largo de 10 años en los torneos de la UNCOLI y en cuadrangulares nacionales, en donde llegó a competir en múltiples eventos preparatorios y formativos como entrenador con grandes figuras del baloncesto.

“El deporte es cultural y con eso se construyen sociedades, una sociedad que no tiene cultura del deporte es más vulnerable a cosas como el alcohol, las drogas y la delincuencia. Por eso en Soacha se tiene que pensar en la formación de los jóvenes en el deporte”, afirmó el entrenador.

Queda claro que ‘Chucho’ Mayorga además de ser un gran deportista, insignia en el municipio, es una gran persona que se ha hecho reconocer a lo largo de su trayectoria por su trabajo y su carisma. Actualmente se encuentra en una situación de salud delicada tras año y medio de operaciones realizadas a causa de una lesión por desgaste deportivo, aún así sigue demostrando al transitar su ardua recuperación que su labor en el deporte aún no termina, porque ante todo es una persona de carácter y determinación que ambiciona nuevas metas, como el desarrollo del deporte en Soacha creando escuelas deportivas que ayuden a la estructuración de un programa para volver a poner al l Municipio en las primeras planas deportivas, como él lo hizo junto a sus hermanos y compañeros en épocas pasadas.

“Los entrenadores nacionales requieren formación, que se preparen, que vayan al exterior a adquirir nuevos conocimientos para justificar lo que hacen, crear su estilo en la cultura deportiva que debe ser la escuela para llegar a ser competitivos con los mejores en cualquier disciplina”, concluyó ‘Chucho’ ante las necesidades que deben tener los entrenadores para formalizar un proyecto estructurado de cultura deportiva en Soacha y a nivel nacional.

Homenaje a Chucho Mayorga

Recientemente la UDEC Soacha a través de un conversatorio en donde asistieron docentes y estudiantes de Ciencias del Deporte, rindió un homenaje al profesor Mayorga, quien reflexionó ante el público contando sus anécdotas, logros y hazañas en el deporte de la canasta, teniendo en cuenta que todo se lo debe al básquet y a los valores que esté le enseñó.

“Chucho Mayorga actualmente pasa por malos momentos, sabiendo que fue un selección Colombia del baloncesto, me lo encontré por casualidad y se le quiso hacer un homenaje en vida, para que los estudiantes entiendan que el deporte también se lleva desde la emocionalidad”, afirmó Ernesto Baracaldo, docente de la Universidad de Cundinamarca.