Unos 250 campesinos llevan más de 4.000 hectáreas sembradas como parte de un programa de Bavaria que busca producir cerveza con cebada nacional y mejorar las condiciones del campo. Alianzas productivas como esta serán tema central de la Primera Gran Cumbre Colombia Rural, este 30 de octubre.
Ainicios de los años 90, el color amarillo de los campos del altiplano cundiboyacense empezó a palidecer por la acelerada disminución de la cebada, cultivo que sirve como principal insumo para elaborar una bebida tradicional consumida, conocida y bastante popular en toda Colombia: la cerveza. 

Fue tal el revés productivo de este cultivo que los alargados y dorados tallos con espigas cargadas de semillas de la cebada desaparecieron casi por completo de los territorios fértiles de Cundinamarca y Boyacá, zonas gobernadas en la época Precolombina por los muiscas. Tan solo sobrevivieron pequeños parches destinados al pancoger de los agricultores, quienes no tuvieron otra opción que volcar sus ojos hacia otros productos más rentables y atractivos como la papa y la cebolla.

La razón del declive de la cebada es simple: las semillas no tenían la mejor calidad para la elaboración de la cerveza, lo que llevó a Bavaria a tomar la decisión de importar el producto de otros países como Canadá, Argentina y algunos del continente europeo, quienes sí contaban con una cebada apta para la producción industrial y era mucho más económica.

Fuente: Semana rural