Algunas personas consideran que este arte es una intervención poco educativa que promulga la delincuencia y el vandalismo dentro del municipio, sin embargo, cuando se realiza de forma propositiva y artìstica se convierte en una intervención dirigida a la comunidad y promueve la participación juvenil. Se le reconoce como un espacio recreativo por parte de los conocedores de este arte, quienes buscan explotar su talento por medio de la pintura en murales, fachadas, negocios y otros ambientes del espacio público.

Los colectivos que practican este arte, normalmente lo hacen a través de la autogestión de espacios y materiales, pues no hay apoyos relacionados con el tema.

“Es por eso que hasta hace poco se está rescatando la esencia de poder explotar este talento como forma representativa  del arte cultural y moderno, pero en el municipio no se ha llevado a cabo ninguna labor que comprometa  este tema”, dijo Robison González (Feel), docente de artes plásticas y arte urbano.

Por lo anterior se puede decir que el grafiti, aparte de plasmar arte en los muros, lo que busca es  tener una acogida mayor en las personas y en su entorno social, dejando un mensaje positivo  para la comunidad, es por esto que se le puede llamar cultura de expresión

Por Rafael Rodríguez