Como la práctica de la tauromaquia está avalada constitucionalmente, su continuidad no puede depender de la voluntad popular ni de los alcaldes de turno.


Bajo este argumento, el Consejo de Estado revocó la Consulta Antitaurina que promovió el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, para preguntarles a los ciudadanos si desean o no que esta práctica continúe.

En fallo de tutela, la Sección Quinta del Consejo de Estado revocó la decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que había avalado la Consulta.

“Por ende, constitucionalmente, no se puede condicionar la vigencia de estas a la voluntad popular, pues es precisamente en el escenario electoral donde más fácilmente pueden intervenir indebidamente los tres poderes descritos en otro capítulo de esta decisión, convirtiéndose en una amenaza a la libertad del individuo”, dice el fallo.

De acuerdo con el fallo, “en una democracia pluralista, la solución para modificar prácticas o expresiones artísticas no es la imposición policiva sino el diálogo intercultural, modelo de sociedad que ideó el Constituyente de 1991”.

Fuente: vanguardia.com