En Bogotá, el caso de una mujer habitante de calle que durante su periodo menstrual solía reutilizar toallas sanitarias que encontraba en la basura, hizo que la Corte Constitucional de Colombia le ordenara a las autoridades sanitarias de la capital del país suministrar de manera obligatoria toallas higiénicas a las habitantes de calle.

La Corte Constitucional ordenó que las autoridades de salud del distrito, entre ellas la Secretaría de Integración Social, se encargue “del suministro de dichos materiales de absorción de líquidos menstruales adecuados” a las mujeres habitantes de calle, informó este lunes el alto tribunal.

Los demandantes alegaron “una flagrante violación de la dignidad humana y de los derechos fundamentales a la salud”, dijo la Corte en un comunicado, pues las mujeres que no cuentan con suficientes recursos económicos “se ven obligadas a sobrellevar su periodos menstruales sin condiciones mínimas de salubridad”.

Y ese era el caso de la mujer en cuestión, pues según la Corte solía “usar trapos, reutilizar toallas higiénicas” y “carecía de posibilidades de gestionar su higiene menstrual”. El Tribunal dijo que dentro de los derechos sexuales y reproductivos, las mujeres tienen derecho a “usar adecuadamente el material para absorber o recoger el líquido menstrual”.

A partir de esta orden, la Secretaría de Integración Social de Bogotá deberá implementar un “plan de contingencia” a través del cual se suministren materiales absorbentes “idóneos” para esta población, que incluya “un sistema de registro adecuado sobre la elección del material y el número de entregas”.

La Secretaría de Integración social que tiene varios hogares de paso en los que ofrece, entre otros, espacios para el aseo personal de hombres y mujeres. CNN se contactó con esta entidad para obtener un comentario sobre la orden de la Corte, pero aún no ha recibido respuesta.

Los demandantes dijeron que la menstruación ha sido utilizada para excluir a las mujeres de espacios educativos, laborales y sociales, por ser considerada como un tabú, la situación es mucho más intensa cuando la mujer se encuentra en situación vulnerable, lo cual “las invisibiliza y les impide el goce efectivo de sus derechos fundamentales”, dice el documento de la Corte.