Los cuerpos de bomberos de Cundinamarca empezaron el año con el pie izquierdo.

En lo que va de 2020 han tenido que enfrentar 34 incendios forestales y una de las temporadas secas más difíciles de los últimos años; y todo lo hacen sin dinero suficiente ni convenios, porque los municipios no les han renovado.

Así lo alerta el capitán Álvaro Farfán, delegado Departamental de Bomberos de Cundinamarca, quien explica que, de los 78 cuerpos activos, solo nueve tienen convenios renovados y su situación al día.

“La responsabilidad de renovar los convenios a los Cuerpos Voluntarios es de cada municipio. Pero tenemos dos situaciones: algunos de los alcaldes anteriores no dejaron presupuestado el dinero y tienen a los nuevos buscando de dónde sacar recursos, y otros no le dan importancia”, le dijo Farfán a este diario, y comentó que, en los últimos días, algunos voluntarios han tenido que sacar dinero de su bolsillo para tanquear carros de bomberos.

Según el artículo 3 de la Ley 1575 de 2012, los distritos o municipios tienen la obligación de prestar el servicio “a través de los cuerpos de bomberos oficiales o mediante la celebración de contratos y/o convenios con los cuerpos de bomberos voluntarios”.

En el caso de Cundinamarca, solo tres son oficiales (Soacha, Girardot y Cajicá) y 75 más son voluntarios. Estos últimos dependen de la voluntad y orden de las alcaldías para contar recursos para operar.

Precisamente, el capitán Farfán insiste en eso: “A veces malinterpretamos el sentido de ser voluntario. Eso no significa que todo sea gratis. Una cosa es la voluntad de servir y otra son las responsabilidades legales que tienen las alcaldías para garantizar la prestación de servicios”.

Este dinero, usualmente, viene de lo obtenido por concepto de la sobretasa bomberil, que puede ser recaudada de la fuente que defina la Alcaldía.

Sin embargo, según el capitán, en la mayoría de los casos no hay “estudios lógicos previos” que planifiquen el recaudo y la situación de la jurisdicción por lo que, al final, el “recaudo no es suficiente”. Según cifras entregadas por Bomberos Cundinamarca, otra fuente de recursos viene de un fondo departamental. “Es de unos 400 millones de pesos, pero se reparte entre 116 municipios”.

Lo preocupante del asunto es que esta no es la primera vez que sucede. Por ejemplo, en el 2019, en 19 municipios no hubo renovación de convenios en todo el año. “Esto es una lucha de cada año. Sucede aún más cuando hay cambios de administración municipal. Es falta de cultura de prevención”, lamenta Farfán.

Y el asunto parece ser de talla nacional. El 8 de enero, el director Nacional de Bomberos, capitán Andrés Miranda, envió una circular a alcaldes, gobernadores y bomberos para recordar el cumplimiento de las responsabilidades que exige la Ley 1575. Además, aclaró que “en principio un cuerpo de bomberos deberá celebrar contratos y convenios específica y exclusivamente con el municipio de su jurisdicción”.

En el caso de Cundinamarca, la administración departamental solo puede hacer un llamado a los municipios para que renueven los convenios y recursos para la labor de los bomberos. La Secretaría de Gobierno lo hizo a través de una circular remitida a los alcaldes.

Leonardo Rojas, jefe de esta cartera, dijo: “Aunque desde la gobernación podemos desarrollar algunas acciones, son los municipios, en principio, los que tienen que celebrar los convenios”.



Fuente: Eltiempo.com