Recientemente el periódico El Tiempo le dedicó a nuestra tierra una columna que da cuenta con absoluta claridad de «El despelote del corredor vial Bogotá-Soacha», aquella situación es clara y aún sin título cualquier residente del municipio sabe a qué se refiere esta frase.


Hay que dejar constancia, previamente, que la administración municipal reformó la entrada al centro soachuno, viniendo de la capital, con una importante vía y un puente peatonal que crea seguridad a sus habitantes. Pero allí no termina todo, ni esa obra acabará con los trancones, aunque mejora y agiliza el ingreso de los vehículos al centro de Soacha, con esto no se acaba con el mal servicio que se presta a quienes deben viajar diariamente a Bogotá y no les sirve el Trans Milenio.

Veamos, señor Alcalde Nemocón, lo que señala la nota de El Tiempo cuyo título lo dice todo: «El despelote del corredor vial Bogotá-Soacha Rutas piratas, buses antiguos y falta de alimentadores de Trans Milenio, las caras de la crisis». Y se refiere, ya se sabe, a los buses que prestan el diario servicio a Bogotá y que deben usarse por quienes llevan una ruta diferente por razón del lugar de su trabajo. Son 1.201 buses con más de 25 años de uso habilitados por el corredor Soacha-Bogotá que empieza por la autopista Sur y usan vías como la Avenida 68 y Boyacá,

Además, «según el listado de vehículos autorizados para este corredor en el convenio que renovaron el Distrito, el Ministerio de Transporte, la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Soacha en noviembre de 2013, unos 149 buses, busetas y camiones tienen más de 25 años. Hay casos de empresas con vehículos de 1962, es decir que llevan más de 50 años operando, o que si ya no circulan continúan inscritos, porque al ser intermunicipales pueden seguir circulando ya la ley no les impone un límite máximo de vida útil.»

«Caso distinto es el de los 972 vehículos que sí dependen del municipio de Soacha, que determinó que deben salir de funcionamiento después de 20 años. Según el informe de la Personería, hoy siguen operando las rutas piratas que transportan, en carros particulares o buses, a habitantes de zonas apartadas, como Altos de La Florida y Altos de Cazucá.

El segundo conflicto es que el uso de este transporte informal también obedece a que el parque automotor del municipio se congeló en 2007 y no hay avance en los procesos de reposición de los viejos buses. Para reponer un bus es necesario que el número de vehículos entregados alcance los 52 cupos de un automotor de alta capacidad.

Ante este panorama del transporte colectivo tradicional, la tercera razón de este caos son las demoras en la operación de las rutas alimentadoras del TM y el inicio de las obras de las fases II y III en Soacha.

Para el personero, aunque Trans Milenio espera inaugurar el mes próximo la estación de San Mateo, con capacidad para los buses verdes, estos comenzarían a operar solo en 2016, porque aún no se ha iniciado la licitación. Mientras tanto, los viejos buses, a pesar de sus precarias condiciones, seguirán siendo la opción para muchos ciudadanos, pues son la solución más cercana.»

Recordemos aquí que el Alcalde Municipal, señor Nemocón, ofreció a Tras Milenio, al iniciarse el servicio, una empresa de Buses, que prestaba servicio en Soacha y Barrios del Sur de la Capital, pero aquellos se negaron porque estaban gestionando la importación de los vehículos que llegarían el año siguiente en junio, pero seguimos esperando, pese a que se ampliará el servicio y se estrena también la ampliación de la primera Estación

Ojalá se cumpla el ofrecimiento de los alimentadores, en el menor tiempo posible y se vigile sin cansancio, por las autoridades, las Estaciones de servicio del Trans Milenio, para acabar de una vez por todas con los atracadores que han impuesto su ley en la única Estación que hoy existe para tan importante servicio de transporte en Soacha. El éxito está en sus manos señor Alcalde.

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