Viajero, ¿sabía usted que en Colombia tenemos una cueva celestial en medio de las montañas? Pues si, quizás nunca haya escuchado hablar de este lugar, pero la Cueva del Esplendor en Jardín, Antioquia, es una de las joyas mejor guardadas de nuestra geografía.


¿Cómo llegar a Jardín?

Para llegar a este destino fascinante deberá arribar a Jardín en Antioquia. Para ello, puede tomar un vuelo desde las ciudades principales de Colombia con destino al aeropuerto José María Córdoba (JMC) de la ciudad de Medellín, por un precio estimado de $90.000 COP el trayecto en las diferentes aerolíneas. Ya en el aeropuerto, debe tomar un bus que sale de ahí mismo con destino a San Diego, por un valor de $10.000 COP. En San Diego puede tomar un taxi hasta el Terminal del Sur y allí conseguir su pasaje a Jardín con la empresa Rápido Ochoa por $27.000 COP. El trayecto dura aproximadamente 3 horas

Le aconsejo tomar el tour que ofrece @cuevadelesplendor para llegar a este increíble lugar. Por $55.000 COP disfrutará de una experiencia inolvidable. Además de incluir el transporte hasta la entrada a la Cueva del Esplendor, tendrá refrigerio, snack, hidratación y seguro.

El jeep lo recogerá en la plaza principal de Jardín, y allí lo espera cerca de una hora de recorrido atravesando paisajes de ensueño. La mayoría del viaje se desarrolla a través de la montaña, verá nuestro ecosistema verde en su máximo poder. En una que otra parte del trayecto sentirá esos saltitos típicos del jeep ya que en ciertos momentos el terreno se pone complejo, pero eso le dará más adrenalina a la aventura.

Después de llegar a la casa de nuestro guía, donde me hidrato y preparo para que lo que se viene, comienza la caminata en medio del bosque antioqueño. Aunque depende mucho del ritmo que usted le imprima a la caminata, el estimado es de 30 minutos hasta la Cueva del Esplendor, nuestro destino. Los senderos que se encontrarán son mágicos, aunque uno que otro lo hará exigirse más de lo debido.

Avanzo en el recorrido y poco a poco se empieza a sentir la fuerza del Río La Linda, el cual baña esta región bella de Colombia. Después de atravesar un lapso de sendero con pendiente inclinada y siempre en contacto con la naturaleza, llego al nacimiento de este río y su cauce es verdaderamente celestial. Incluso, se puede ver la caída de agua en donde se pueden tomar unas fotos espectaculares.

Luego, una de mis partes favoritas del trayecto en búsqueda de la Cueva del Esplendor ¡Atravesar un río! Así como lo leyó, ¿quería un plan con un toque extremo? Con unos improvisados tubos que conectan ambos lados, deberá cruzar por las aguas del río mientras siente como el chorro fresco de éstas bañan sus pies aventureros. Tranquilo viajero, aunque se ve riesgoso, es muy seguro y aportará ese picante extra a la experiencia.

Justo antes de ver la Cueva del Esplendor usted se encontrará con una pared mágica cubierta de musgo, en donde contemplará el rocío que cae sobre ella ¡Simplemente espectacular! Es un verdadero deleite para los sentidos quedarse por un momento en silencio frente a semejante creación.

Y por fin, luego de un trayecto en el que atravesamos bosque, ríos y lugares de ensueño, la Cueva del Esplendor está ante mis ojos. El rugido monstruoso de la cascada que emana de este lugar está siempre presente. Uno no crea que exista una cueva y dentro de ella, un poderoso torrente de agua que alimenta sus aguas.

Al entrar a la cueva uno se queda en silencio. No hay palabras para describir la sensación: todo es perfecto. Resulta un verdadero espectáculo quedarse aquí un buen tiempo y ver como los rayos de sol se adentran en la cascada. Uno solo puede sentirse diminuto ante semejante belleza.

Fuente : El tiempo