La Unidad de Bosques de Cundinamarca tiene proyectada la siembra de 500.000 árboles.


Frente al alto número de árboles que son talados en Cundinamarca –unos 20.000 al año, según datos de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR)–, las entidades han comenzado a buscar soluciones para recuperar los bosques, la principal riqueza ambiental que tiene el departamento.

La preocupación no es infundada. En los últimos siete años, según la Gobernación departamental, se han perdido más de 27.430 hectáreas de bosque. Más de 3.918 hectáreas anuales.

Para Uriel Enrique Mora, gerente de la Unidad de Bosques de Cundinamarca, los municipios en los que han encontrado más problemas relacionados con la deforestación son los netamente paneleros, como Nocaima y Útica, y aquellos en los que están deforestando las especies nativas para labores propias del hogar.
La responsabilidad en estos casos básicamente es de los campesinos que viven en las veredas. Por eso se han acercado para darles nuevas alternativas de trabajo sin atentar contra el medioambiente.

Durante los últimos dos años, la CAR también ha hecho esfuerzos valiosos para rescatar los bosques del departamento y evitar más pérdidas ambientales.
Esta entidad se dedicó a sembrar 156.650 árboles en Machetá, Manta, Pacho y Neusa entre el 2012 y el 2013, con lo que recuperó 192,5 hectáreas.
La Unidad de Bosques, por su parte, logró sembrar 127.500 en el 2012, y 269.948, el año pasado.

Durante este primer semestre, la unidad busca sembrar 48.000 árboles en 10 municipios del departamento y ya proyectan la siembra de otros más en la cuenca media del río Bogotá, mediante un convenio con la empresa Cémex.

Fuente: Eltiempo.com