Consumo de sustancias psicoactivas, inseguridad y vandalismo son los principales problemas que enfrentan los habitantes de este sector de la comuna uno de Soacha debido al descuido total del campo deportivo ubicado sobre la calle 12 entre carreras 20 y 21. Además los residentes denunciaron falta de presencia de la administración municipal.


Lejos de beneficiar a la comunidad, una de las canchas de Nuevo Compartir se ha convertido en un punto álgido del barrio debido a la presencia de personajes no deseables que permanecen por varios lapsos de tiempo asustando con su sola presencia a quienes desean acudir al recinto a practicar algún deporte. Mientras tanto la comunidad está a la espera del arreglo del enmallado del escenario deportivo.

Algunos vecinos de Nuevo Compartir ya están hartos con la situación de orden social que se presenta en la cancha de microfútbol ubicada en la calle 12 porque son constantes las veces que algunos individuos descarados se suben sin permiso a las terrazas de las viviendas aledañas para sacar los balones que desmedidamente botan cuando juegan, esto sin contar que de acuerdo a lo manifestado por las personas consultadas, no son precisamente personas de bien las que realizan estas acciones dentro del barrio.

“Estamos solicitando a la administración apoyo con respecto al campo deportivo que se encuentra sobre la calle 12 entre carreras 20 y 21, porque se presenta mucho consumo de sustancias psicoactivas, sobre todo en las horas de la noche, la inseguridad ha aumentado y la malla se la están llevando a pedazos, por lo que los niños ya no son los que vienen a jugar, sino los mismos vándalos que sin control alguno amedrentan a los vecinos que por miedo no denuncian”, expresó Dora Contreras, habitante de esta zona de la comuna uno.

“Estamos de brazos caídos porque la comunidad pide que se le haga mantenimiento a esta cancha que es utilizada por los vándalos y en muchas ocasiones no precisamente para hacer deporte, sin embargo, cuando lo han hecho, se han presentado problemas con los vecinos ya que les han dañado las ventanas y las rejas. Por ejemplo, una señora que tenía un negocio le tocó cerrar y no pudo volver a abrir porque los balonazos por poco acaban con los estantes y sus productos”, explicó Ismael Suárez, vecino de Nuevo Compartir.

Según lo manifestado por la presidente de la Junta de Acción Comunal, Gloria Castiblanco, son constantes los llamados que se le han hecho al IMRDS para que adecúe estas instalaciones deportivas y no permita que el vandalismo se siga apropiando de ella y los niños puedan volver a utilizarla de una manera sana y alegre, tal y como es el propósito.

“El Instituto ha contestado que no tiene los recursos monetarios suficientes para hacerle mantenimiento a este enmallado que de hecho por ser tan bajito hace que los balones caigan fácilmente en las casas que quedan al lado de la cancha, entonces ante esta problemática quedamos a merced de los hampones que se estacionan diariamente en este escenario y asustan a las personas que se movilizan o se dirigen hacia sus casas”, dijo la líder comunal.

Mientras tanto, los habitantes de Nuevo Compartir, en especial los que residen en los alrededores de la cancha de microfútbol, exigen que estos requerimientos sean atendidos de forma oportuna por la administración municipal, y solicitan medidas urgentes para que el parque sea reparado en su totalidad, ya que las viviendas no se pueden cambiar de sitio, pero las mallas sí se pueden subsanar para protegerlas de balonazos y además ejercer más vigilancia en el sector por si se siguen presentando este tipo de inconvenientes entre vecinos y quienes utilizan el campo deportivo.