«En el Bogotá Coffee Fest solo se hablará de café de buena calidad. El que deberíamos consumir todos los colombianos”. Esta es la promesa del evento que comienza hoy en el Claustro de Usaquén, en Bogotá, tal como la explica Lucía Londoño, su organizadora


Obedece a una preocupación que han tenido tanto productores, tostadores y firmas que trabajan con cafés especiales en las últimas décadas. El objetivo ha sido concientizar al colombiano de que ese orgullo de producir el mejor café del mundo se traduzca también en la posibilidad de tener acceso a él (que no sea un producto solo para llevar fuera del país) y disfrutarlo.

Por eso, Londoño, que hace parte de la tercera generación de una familia de caficultores y está al frente de la marca de tostadores que lleva su nombre, decidió traer el Coffee Fest al país. “Es un evento mundial. Se hace en grandes ciudades –explica–. Es una muestra para el consumidor final, el aficionado al café y también el desprevenido”.

Así que el Bogotá Coffee Fest reunió a exponentes de toda la cadena de producción del café para acercarlos a un público ávido de distinguir calidades o de encontrar cafés más acordes con sus gustos.

Londoño se inspiró en el Coffee Fest de Nueva York, y dice que la ventaja del de Bogotá está en que tiene a la mano a los caficultores. Por eso la feria cuenta con ellos y, de paso, le rendirá homenaje a un grupo que trabaja en parques naturales y que se harán presentes para procesar y vender su café a los asistentes.

“Pensamos también en talleres permanentes de preparación de café, para que la persona aprenda a hacer el de su casa o su oficina un poquito mejor –indica Londoño–. Queremos que se conecten con esa buena preparación y lo que significa disfrutar de una buena taza”.

Añade que aunque hay catas (cuatro cada día) y charlas con expertos, estos talleres de preparación son el alma del encuentro porque harán énfasis en los métodos de hacer café filtrado, más afines al gusto del colombiano que creció tomando tinto, que al europeo o estadounidense que se va hacia las preparaciones con máquina de expreso.

“Además –explica Londoño–, un café filtrado es más fácil de hacer en casa”. Lo que va acorde con la idea de dirigirse al consumidor final.

El evento tendrá muestras de café diversas y aunque su entrada es gratuita, la feria invita a comprar, por 10.000 pesos, la pequeña taza de porcelana, puesta a disposición por Corona, lo que permitirá disfrutar de cinco muestras de café.

Esta idea lleva consigo un mensaje que también los conocedores del café han querido promover: que un café de óptima calidad debe tomarse en un recipiente adecuado y, según Londoño, que los buenos productos no se deben regalar. “Estamos acostumbrados a regalar café, pero los caficultores deben recibir el pago justo por su trabajo”, dice.

Las marcas presentes en el Bogotá Coffee Fest se vincularon por convocatoria. A esta iniciativa privada se unieron caficultores, tostadores y comercializadores. Marcas de café diversas, desde Café Cultor hasta Juan Valdez, con sus granos especiales, pasando por Café Cumbal y Black Mountain, entre otras.

Dónde y cuándo

Bogotá Coffee Fest estará del 10 al 13 de mayo, desde las 10 a. m. a las 8 p. m., en el Claustro de Usaquén: Cra. 6.ª n.° 118-40. La entrada es gratuita, pero si se compra una taza de porcelana, por 10.000 pesos, en el lugar, se podrá acceder a cinco muestras de café especial.

Fuente: El tiempo