El Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, destituyó al alcalde Mayor de Bogotá, Gustavo Petro y lo inhabilitó por 15 años. El argumento principal de la Procuraduría fueron las fallas en la implementación del esquema de aseo en 2012.


La Procuraduría calificó de gravísimas, a título de dolo, las actuaciones en la puesta en marcha de un nuevo esquema de aseo en la ciudad, que arrancó el 18 de diciembre del 2012 y que tuvo serios problemas en sus inicios y que llevaron a la Administración a contratar nuevamente con las empresas privadas. En esa oportunidad, la Alcaldía apostó porque el servicio lo prestara exclusivamente la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, la ciudad se sumió en un caos, debido a que durante varios días no se recogieron los residuos en varias localidades de la ciudad.

En su acusación, el Ministerio Público cuestionó que Petro improvisó y no planeó la implementación del esquema y la inclusión de la población recicladora de la ciudad, tal como se lo ordenó la Corte Constitucional. El órgano de control tomó la decisión basado en la práctica de diferentes pruebas y dispuso, según el artículo 92 del Código Único Disciplinario, escuchar en versión libre y espontánea al mandatario distrital, si así lo decide el investigado.

Sin embargo, Petro aún tiene derecho todavía a un recurso de reposición ante la misma Procuraduría, que deberá ser resuelto en un plazo de 30 días.

El alcalde de Bogotá recibió la noticia en medio de un evento gubernamental, donde se hablaba de Justicia. Ante la decisión del procurador, el alcalde se vio en la obligación de cancelar su presentación, en la que se encontraba también el ministro de Justicia, Alfonso Gómez Méndez.

«El Gobierno Nacional lamenta profundamente esta decisión para Bogotá, por lo que implica», dijo Gómez. Añadió que su ministerio revisará la competencia de la Procuraduría para seguir tomando estas determinaciones con los mandatarios locales. Minutos después, a través de su perfil en Twitter, el alcalde trinó: «Le pido al mundo solidaridad. Estamos ante un golpe de Estado sobre el gobierno progresista en la ciudad de Bogotá».

Anteriormente había trinado: «La suerte de Bogotá Humana solo depende de la Movilización Popular, pido que sea pacífica // Recordemos que esta es nuestra lucha por la Paz y la Democracia».

Las reacciones no se hicieron esperar. La concejal liberal María Victoria Vargas, una de las primeras en hacer denuncias acerca del tema de las basuras en la capital, aseguró: «Comparto la decisión del procurador. La ciudad no puede seguir inmersa en improvisaciones. Petro desconoció la ley».

El representante a la cámara por el Polo, Iván Cepeda, manifestó en esa red social: «Manifiesto enfático rechazo a destitución e inhabilitación por 15 años al alcalde @petrogustavo . Nuevo golpe a democracia del procurador».

El exsecretario de Gobierno Guillermo Asprilla rechazó también la decisión: «La infamia está consumada. La democracia queda en manos del pueblo».