Con carro tanques, baldes e improvisadas piscinas los habitantes han sobrevivido los últimos meses.


El municipio de Caparrapí en el departamento de Cundinamarca completó dos meses sin servicio de agua según sus autoridades por fallas en el diseño del acueducto.

Con carro tanques, baldes e improvisadas piscinas los habitantes de Caparrapí, un municipio ubicado a 172 kilómetros de Bogotá, sortean dos meses sin el servicio de agua. Todo el comercio, las entidades públicas, el hospital y hasta la escuela se encuentran en estado de emergencia sanitaria. “Quienes tienen dinero pueden comprar el agua, el resto de los pobladores tiene que acudir a una quebrada cercana y con ollas llevar el agua a sus casas y consumir esas agua que no cumple con los requisitos de salubridad necesarios”, señaló Gonzalo Ramírez Gaitán, uno de los concejales que además denunció que problemas en el diseño y desarrollo del acueducto han provocado innumerables daños que dejan sin agua a todo el municipio.

Ramírez además dijo que los encargados de hacer la reparaciones se han burlado de la comunidad y se toman mucho tiempo para hacer su trabajo “mientras el ingeniero juega fútbol con los obreros, nosotros tenemos que buscar como alimentarnos o bañarnos” agregó el cabildante.

Otro concejal del municipio, Jesús Horacio Hernández, aseguró que ha sido muy poca la participación del alcalde. “los vecinos no han tenido la posibilidad de contarle sus preocupaciones, mientras él parece no darse cuenta de la crítico de la situación que nos aqueja” señalo el concejal.

Recientemente los ingenieros hicieron algunas reparaciones pero de acuerdo con algunos testigos, la situación ya es común, así que lo único que hace es esperar a ver cuándo se vuelve a reventar el tubo.

Fuente: Caracol