Dos sesiones fueron necesarias para debatir el problema de inseguridad del municipio en el recinto del concejo local.


Líderes cívicos y comunales, concejales, el secretario de Gobierno y el comandante de policía del distrito Soacha participaron en el ejercicio que sirvió para que la Corporación municipal propusiera la creación de una Comisión de seguimiento en busca de mejorar los resultados de los debates.

Dentro del cronograma de invitados y citados, el concejo municipal organizó un debate de seguridad para el día de ayer, para el cual invitó al coronel Alejandro Murillo, camandante del Distrito de Policía Soacha, y al secretario de gobierno, coronel Antonio José Ardila. No obstante ante la complejidad de la problemática, fue necesario extender el debate hasta hoy.

Ayer se interrumpió la discusión porque el coronel Murillo tuvo que retirarse debido a la toma que habitantes de la comuna tres protagonizaron en la Autopista Sur. En cambio hoy el debate se prolongó desde las 9:00 a.m. hasta pasadas las 2:00 p.m. Durante el ejercicio intervinieron la mayor parte de los concejales y algunos líderes comunitarios que quisieron aportar testimonios sobre el delicado tema de la inseguridad en el municipio.

El concejal Jaime Sepúlveda denunció la falta de elementos de movilidad en la Estación de policía de León XIII; «no hay un carro adecuado y la única moto disponible está dañada, tampoco hay línea telefónica», es decir, para el cabildante los uniformados no tienen cómo desplazarse a atender llamados urgentes.

Eleázar González fue más allá de la denuncia del raponazo y el atraco callejero. Recordó que el año pasado se aprobó en el concejo que cada colegio público debía como mínimo contratar una trabajadora social y una orientadora, pero que la Secretaría de Educación no ha atendido la petición. También dijo que la cátedra de Derechos Humanos fue aprobada para implementarla en las Instituciones Oficiales y que es la hora que tampoco se ha puesto en marcha.

El concejal González se refirió a la creación de los grupos de Promotores de Seguridad, y propuso que ese mismo ejercicio se haga con las 18 mil empresas existentes en el municipio, incluso dijo que se puede extender a los colegios con los estudiantes que deben prestar su servicio social.

Ignacio Roya solicitó que se explicara los procesos de selección de los integrantes de cada uno de los promotores de seguridad, aunque reconoció que han venido jugando un papel importante.

Arthur Bernal cuestionó duramente la labor del secretario de gobierno Antonio José Ardila y le solicitó la renuncia al considerar que el cargo lo debe ocupar una persona que sea gerencial en el tema de seguridad. «Es insólito que se hayan devuelto 900 millones de pesos del mismo presupuesto que nosotros aprobamos, y que por negligencia administrativa no se invirtieron. La ciudadanía se queja por la falta de seguridad y la Secretaría de Gobierno devuelve plata porque no encontró en qué invertirla», dijo el concejal.

Bernal explicó que se debe trabajar más en seguridad, ya que la ola de atracos, raponazos y hurtos ha aumentado, y «la responsabilidad es del secretario de Gobierno y del comandante de policía», argumentó.

Ayer el presidente del concejo, Carlos Giraldo, había propuesto la creación de una Comisión de seguimiento con el fin de que los debates tengan efectos positivos en el tiempo. Dicha comisión observará cada una de las acciones e informará su proceso para que se cumplan las tareas y compromisos pactados en las sesiones.

liberales-.jpgSí hay problemas de inseguridad, dice el coronel Alejandro Murillo

El comandante del Distrito de Policía Soacha, coronel Alejandro Murillo, reconoció que efectivamente hay problemas reflejados en el atraco, el raponazo y el consumo de drogas. Para el oficial hay unos delitos estructurales como el homicidio, la extorsión, el secuestro y las mismas lesiones personales, que han disminuido ostensiblemente en el municipio. «Pero no hay duda que la petición constante de la ciudadanía es que no los atraquen, no les roben el celular y no al raponazo, y para ello estamos trabajando y buscando estrategias», aseguró.

Murillo hizo un panorama del yugo que carga el país por la violencia armada. Dijo que al tratar de combatir a estos grupos se han generado entregas y reinserciones, y muchos se han ido para las ciudades a convertirse en delincuentes, sumado al microtráfico, que no es más que una evolución de los grandes carteles que hoy se refleja en un mercado interno, «es decir, pasamos de ser exportadores de droga para convertirnos en consumidores».

Para el oficial el problema es muy citadino. «Estamos viendo los síntomas de esa gran enfermedad y lo que tenemos que hacer es combatir su origen. Precisamente lo que vamos a proponer en conjunto con la administración es una estrategia para acabar con esa gran enfermedad «, aseguró.

El coronel Murillo reconoció que efectivamente hay problemas, que es necesario esta clase de ejercicios en el concejo municipal porque se escuchan diferentes puntos de vista y se identifican fallas para corregirlas y prestar así un excelente servicio.

Invitó a los concejales para que ellos también aporten a la seguridad del municipio y dijo que el problema va más allá del raponazo y del atraco. «Hay un problema social muy grande y es la falta de valores; en la sesión de ayer hice una radiografía de la fractura de la sociedad que nos está llevando a esas manifestaciones: consumo de droga, raponeo y atraco. Anteriormente teníamos grupos de inteligencia y policía judicial para combatir a la guerrilla, a los paramilitares, a los extorsionistas y a los secuestradores. Ahora esos esfuerzos deben ser dirigidos a detectar esas bandas de microtráfico que ya hemos venido golpiando en algunos sitios de la ciudad», concluyó el comandante del Distrito de Policía.