El Niño amenaza al campo: Cundinamarca prueba seguro para 521 pequeños productores

521 productores de tres municipios de Cundinamarca hacen parte del piloto que busca fortalecer al campo frente a los efectos de la variabilidad climática y El Niño.

Una sequía puede significar mucho más que una mala cosecha para una familia campesina: puede poner en riesgo sus ingresos y hasta la posibilidad de volver a sembrar. Para reducir ese impacto, Cundinamarca puso en marcha un piloto de seguro paramétrico que busca respaldar a 521 pequeños productores de Sesquilé, Suesca y Villapinzón ante condiciones climáticas extremas.

La particularidad de este seguro está en la forma en que responde. En lugar de esperar a que se revise predio por predio para establecer cuánto daño dejó una sequía, el mecanismo utiliza indicadores climáticos previamente definidos. Si estos alcanzan los niveles establecidos en la póliza, se activa la cobertura.

Esto permitiría que los productores tengan una respuesta financiera más rápida cuando el déficit de lluvias alcance las condiciones previstas. El modelo fue diseñado precisamente para enfrentar riesgos asociados a la variabilidad climática y, especialmente, escenarios relacionados con el fenómeno de El Niño.

¿Cómo funcionará el seguro?

El piloto fue diseñado para productores de la Agricultura Campesina, Familiar, Étnica y Comunitaria y busca proteger la actividad económica de las familias rurales ante eventos que puedan afectar su productividad.

En esta primera etapa participan 203 productores de Villapinzón, 160 de Suesca y 158 de Sesquilé. De acuerdo con información divulgada sobre el piloto, cada productor cuenta con una suma asegurada indicativa cercana a $4,6 millones, destinada a brindar un respaldo financiero frente al impacto del déficit hídrico.

La cobertura no funciona como un seguro tradicional. El pago está ligado a los datos registrados por los sistemas de monitoreo y a los umbrales de lluvia o déficit hídrico establecidos previamente. De esta manera, no sería necesario realizar una inspección individual en cada finca para determinar si se activa la protección.

Campesinos de Cundinamarca se preparan ante los efectos de El Niño. Foto: Gobernación de Cundinamarca

Durante esta primera fase se hará seguimiento al comportamiento del seguro y a los resultados obtenidos. La información permitirá establecer si el mecanismo puede ser ajustado y posteriormente llevado a otros municipios de Cundinamarca.

El proyecto cuenta con la participación de la Gobernación de Cundinamarca, Finagro, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, el PNUD y La Previsora, entre otras entidades que intervienen en su estructuración y puesta en marcha.

¿Por qué es importante para los campesinos?

Para un productor, perder una cosecha por falta de agua no significa solamente dejar de vender lo que sembró. También puede implicar quedarse sin recursos para comprar semillas, preparar nuevamente el terreno o iniciar el siguiente ciclo productivo.

Precisamente ahí está el objetivo de esta herramienta: ofrecer un respaldo económico que ayude a las familias rurales a enfrentar un golpe climático y mantener su capacidad productiva.

El piloto tendrá un periodo de seguimiento para conocer su funcionamiento y determinar si puede convertirse en una alternativa de mayor alcance. Si los resultados son favorables, Cundinamarca podría ampliar este tipo de protección a más productores expuestos a los efectos de la variabilidad climática.

Foto: Gobernación de Cundinamarca/Canva

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