Samuelt Paladines Pinzón es un niño de 9 años que reside en La Calera, Cundinamarca, y  hoy cuenta su historia de vida alrededor del ajedrez, el deporte ciencia que le ha dado triunfos nacionales e internacionales; esta semana pasó por Soacha a contar su historia y compartir sus conocimientos.

Su trayectoria comenzó cuando a la edad de 4 años ganó el torneo local sub 8 en Bogotá.  Aunque su padre tardó un año más para entender que tenían potencial competitivo, hoy Samuelt representa a Colombia y ha viajado a concursar.

Este campeón de ajedrez desde bebé no permitió que en su vida fuera tan fuerte la influencia de la publicidad y los juguetes extranjeros, siempre los tuvo sencillos y tradicionales, algunos hechos a mano por su padre. “Su historia es inspiradora, a los 2 años tuvo un ajedrez y creció conociéndolo, fui enseñándole poco a poco, divirtiéndonos al mover las figuras, incluso lo dejaba ganar algunas veces para motivarlo, pero  llegó el punto que a los 4 años ya me tenía que concentrar para ganarle”, relató Nilson Paladines, padre de Samuelt.

La familia Paladines Pinzón tuvo  que salir de Bogotá por cuestiones económicas, hoy en día vive en las afueras de la capital, en La Calera, Cundinamarca; este nuevo sitio de residencia sin pensarlo transformaría la vida del pequeño Samuelt, pues “aquí fue donde un día vi a niños jugar y me acerqué, al cabo de una semana iba a practicar”. Allí ganó su primer trofeo que recuerda con entusiasmo,  y fue aquí donde  inicio el amor, la pasión y la dedicación por el ajedrez.

Luego de que las tardes de Samuelt se rodearan de juegos intensivos de ajedrez, el profesor Enrique Gómez comenzó a insistir para  sacar a la luz el talento del infante; fue entonces cuando su padre lo empezó a llevar a torneos del circuito de ajedrez en Cundinamarca, en donde el resultado fue óptimo, pues su familia lo apoyó, recorriendo los municipios del evento,  donde quedó campeón.

Su palmarés inició con el Ajedrez al Parque sub 6 cuando contaba con 4 años, varios pódium en los circuitos de Cundinamarca, campeón de clubes nacional en Duitama, campeón Gran Prix escolar 2017 sub 8, campeón Chía infantil, y actualmente es el  campeón sub 10 distrital, campeón nacional escolar 2018, campeón nacional absoluto sub 10 2019, puesto 35 en el mundial de ajedrez escolar en Turquía 2019 y puesto 6 en el Panamericano (Continente American) de Guayaquil Ecuador.

La agenda del niño genio continuará   en el próximo Torneo Oficial Panamericano Escolar 2019 que tendrá lugar en el mes de noviembre en Medellín;  luego el Campeonato Nacional Escolar que podría darle paso al Mundial Escolar, y con ello subir su Elo en torneos del Circuito de Ajedrez en Bogotá, aunque  aún la Federación no lo ha definido con exactitud. Además, lo invitaron a jugar un torneo a San José de Costa Rica en octubre próximo.

El amor y pasión por este juego lo han llevado a conquistar estos logros. Es un triunfo de la familia, pues a pesar de no tener todos los recursos para los viajes internacionales que se han realizado, el apoyo de las personas ha sido fundamental para ello.

“Es por lo anterior que su entrenamiento cada vez es más especializado, exigente y costoso que no podemos mantenerlo, cada que gana algo es felicidad, pero también preocupación para financiar sus viajes y al acompañante por ser menor de edad. Hemos acudido al apoyo de la sociedad, eventos, pidiendo prestado y demás para completar, pero estamos en una situación límite. Y el proceso de él no puede detenerse”, explicó el padre del menor.  

 Samuelt Paladines Pinzón tiene algo claro en su joven vida, y es que quiere triunfar por su familia y por representar a Colombia, “es aquí donde me atrevo a hacerte una invitación a ayudarnos y te propongo que alrededor de esta historia que tiene que ver mucho con mis experiencias de vida y temática, me ayudes con donaciones y aportes que salgan de tu corazón, puedes contactarnos al número 3143603586, así puedes ayudarme en mis sueños”, manifestó el menor.

Este niño talento no cuenta con página web ni redes sociales, pero la idea es algún día tenerlas para promover su historia, para que con imágenes y videos se pueda buscar patrocinios de empresas, “para ofrecerles  cursos a los padres con el fin de que aprendamos a apoyar a nuestros hijos, en potencializar, descubrir sus habilidades. Todo ha sido por gracia de Dios, porque se sale de nuestras manos; por eso hemos ido a Soacha a contar nuestra historia, ojalá nos sigan invitando”, concluyó el padre.