En los últimos años ha sido imposible que las Centrales Obreras por medio de sus altos dirigentes y el Gobierno Nacional, se pongan de acuerdo en definir el Salario Mínimo Legal Vigente y como es de costumbre este se aprueba por medio de un Decreto, con la triste realidad que no alcanza para poder cubrir los principales servicios elementales.


El alza del 4.02 % que equivale a $22.776 pesos arroja un resultado de $759.2 pesos diarios, dinero con el cual se debe enfrentar un alza del precio de los servicios públicos, arriendos, alimentación, educación, salud, vestido, entre otros gastos, que por simple lógica es un dinero insuficiente para enfrentar la situación crítica por la que atraviesan los hogares colombianos.

En pocas palabras, podemos decir que el salario mínimo decretado el pasado 28 de diciembre es un salario miserable, el mismo que no se compadece con el alto costo de la vida y como consecuencia, los que sufren son los sectores más desprotegidos de nuestra sociedad; como para no ir tan lejos, solo miremos el alza gradual que ha tenido el precio del arroz, que no es un lujo sino es un producto básico de la canasta familia. El año pasado sufrió un incremento bastante significativo para el bolsillo de los colombianos; caso parecido el alza gradual del precio de la gasolina, que sin embargo de ser uno de los principales países productores del petróleo, pagamos una de las gasolinas más caras en América Latina y como nos podemos dar cuenta, única y exclusivamente estos dos productos suben de precio las veces que se crean necesarias y en cambio el salario mínimo sube miserablemente una vez en el año.

Para qué pueden alcanzar $22.776 pesos de alza en el salario mínimo? Es una pregunta que sin lugar a dudas podemos hacer los ciudadanos del común y corriente; el caso que se pague un arriendo de $200.000 pesos mensuales, que eso en realidad no existe, este tendría un incremento legal de $8.040 pesos y que ajustados por el arrendador sería de $10.000 pesos; el incremento de los servicios públicos básicos ajustados en $100.000 pesos, que igual es una suma muy inferior a la que puede consumir una familia corta de 4 personas, arrojaría un resultado de $14.000 pesos y nos quedarían $8.776 pesos para cubrir el alza del resto de productos de consumo familiar; en otras palabras, nos quedarían unos pesos que no alcanzan para que esta familia tengan la oportunidad de poder compartir un almuerzo tipo corriente en un fin de semana.

Triste y dura realidad para los hogares colombianos, a lo que debemos añadir que no existe un control por parte de las autoridades sobre el alza del precio en los mismos productos de la canasta familiar, medicinas y otros productos de consumo inmediato, por lo que aún más difícil se pone la situación.