Por medio del Decreto 442 del 2015, la Secretaría de Ambiente del Distrito propone aplicar control y sanciones al depósito de llantas usadas en el espacio público, como una forma de disminuir la indiscriminada disposición de estos elementos en las vías y las calles de la capital.


Los 3 millones de llantas usadas que anualmente genera Bogotá, de las que el 30 por ciento resulta en andenes y vías públicas, tendrán finalmente un control. La Secretaría de Ambiente dio a conocer el Decreto 442 del 2015, con el cual se pretende acabar con una situación que según la titular de esta cartera, Susana Muhamad, ha afectado principalmente a la localidad de Fontibón, en el occidente de la ciudad; a la zona del Siete de Agosto, en Barrios Unidos; a San Andresito, en el centro de la capital; a sectores cercanos al Hospital de Meissen, en Ciudad Bolívar y a pequeñas vías de los barrios de Bogotá.

El Decreto le da herramientas a la Administración Distrital para ejercer un control efectivo de la comercialización y disposición de las llantas, no solo de carros, sino también de motos y bicicletas.

“Los comerciantes de llantas en Bogotá tendrán que registrarse ante la Secretaría de Ambiente y empezar a reportar mensualmente cuántas llantas reciben y a quién se las entregan», explicó Muhamad, quien además aseguró con esta trazabilidad se podrá controlar quién está disponiendo o dónde hay fugas de llantas hacia el espacio público.

Por otra parte, el Decreto 442 ordena la creación de la Mesa Distrital de Llantas Usadas, que estará adscrita a la Secretaría de Ambiente con el fin de hacer seguimiento de las competencias institucionales en la materia, y determinar estrategias para el manejo de llantas usadas en la capital.

Otro alcance de relevancia de la medida, tiene que ver con el aprovechamiento de estos recursos, que pueden ser de gran utilidad:

“Se dispone que a partir de julio del 2016, la pavimentación del 100 por ciento de las vías de Bogotá deberá hacerse con mezcla de gránulo de caucho, es decir, un aumento de 75 por ciento (hoy solo se construye el 25 por ciento de las vías con este método), así como su uso en la construcción y adecuación de parques infantiles, pistas atléticas, etc.”, dijo la Secretaria Muhamad.

Las sanciones:

Actualmente el comparendo ambiental dispone que una persona que sea vista arrojando llantas al espacio público –así como los establecimientos– podría ser sancionada hasta con 9 millones de pesos.

“Con esta nueva medida, los establecimientos que no se registren y no hagan sus reportes mensuales podrían pagar sanciones de hasta 3.200 millones de pesos”, sostuvo Muhamad.

Pero no solo arrojar llantas será castigado. También enterrarlas como método de eliminación o disposición final, almacenarlas a cielo abierto, quemarlas, o utilizar llantas usadas o subproductos en procesos de combustión, sin el cumplimiento de la normativa ambiental aplicable.

Con el apoyo de: El Tiempo