Uno de los mayores inconvenientes y preocupaciones que aquejaban a la comunidad del barrio La Florida, en la comuna seis, era el deteriorado estado del puente principal del barrio que permitía sólo el paso de carros pequeños y medianos desde la comuna cinco. Con el arreglo, ahora es apto para todo tipo de vehículo.


La junta de acción comunal del barrio La Florida, en cabeza de Elber Guerrero, estaba gestionando desde el 2013 la pavimentación y reforzamiento del puente principal de ingreso a al barrio, pues los más de 30 años del mismo ya eran evidentes en su decadente estado y el peligro que representaba para transeúntes y conductores de vehículos.

“Al tener más de treinta años y con el constante paso de vehículos de transporte público y carros particulares, en el puente ya eran visibles las barras de acero con las que fue edificado, las cuales debían estar cubiertas por concreto o pavimento. Cuando pasaban estos vehículos sobre el mismo, las casas temblaban y esto ya estaba empezando a generar preocupación en la comunidad”, resaltó el presidente.

La gestión que el líder comunal estuvo adelantando en la alcaldía desde el 2013, consistía en el pedido de quince metros cúbicos de asfalto para recubrir el puente y reforzar su resistencia al paso de vehículos pesados y las rutas de transporte que a diario pasan por ahí. Fueron necesarios dos años de gestión y difusión a través de medios para que el eco se diera dentro de la anterior administración municipal.

A parte del riesgo que el puente representaba para la comunidad y los dueños de vehículos, la falta de cultura de las personas era otro aspecto que contribuía a su deterioro, puesto que los bordes constantemente estaban llenos de bolsas de basura y desechos de los habitantes de todo el sector. Considerando el nuevo aspecto que adquiriría el puente y la importancia que este siempre ha representado para la comunidad, desde la JAC se adelantaron varias jornadas de concientización y se instalaron letreros referentes a la prohibición del arrojo de basuras, de esta forma se logró un cambio significativo con la colaboración de los residentes.

“Anteriormente veíamos los costados de los puentes llenos de bolsas de basura, ahora que todos colaboramos es demasiado el cambio, sin embargo aún siguen habiendo personas que no respetan el esfuerzo de los demás y siguen arrojando sus desechos sin importar la presencia de los letreros que los prohíben. Hemos identificado que la mayoría son de otros sectores, hecho que ha despertado la indignación de nuestros vecinos”, destacó Leila López, residente de La Florida.

Además del arreglo del puente, el aporte a la seguridad vial sobre la carrera 8 este, mediante la instalación de tres reductores de velocidad, ha generado en la comunidad regocijo, ya que debido a la longitud de la vía, la proximidad que esta tiene con el colegio Eduardo Santos sede La Florida, la ubicación del paradero del sector y la alta afluencia de estudiantes y vehículos, representaba un alto riesgo para los niños.

Para concluir, desde la mesa directiva se realizó un agradecimiento a la administración pasada que estuvo al tanto de la situación y a la constructora BARUC, que fue la que donó los 15 metros cúbicos de asfalto con los cuales se hizo posible la recuperación del puente y la instalación de los reductores de velocidad, ambas obras con un gran beneficio para la comunidad del sector.