¿En qué nivel de participación política está usted?

Por Marianelcy Villota Yela

Cuando hablamos de participación política en Colombia no solo nos referimos al día de elecciones, a esa jornada donde los ciudadanos cumplimos esa cita con la democracia en las urnas a través del voto.   

Según nuestra Constitución Política, en el artículo 103, “son mecanismos de participación del pueblo en ejercicio de su soberanía: el voto, el plebiscito, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato”.

Es decir, cuando hablamos de participación política estamos planteando una acción que va más allá de ir a votar. Por ejemplo, es importante preguntarnos, ¿somos conscientes del tipo de gobernantes que estamos eligiendo? ¿Conocemos qué tipo de propuestas hay para nuestros territorios? ¿Analizamos las hojas de vida de candidatos y candidatas a cargos de elección popular? Seamos conscientes de que participar es la capacidad de incidir sobre las decisiones, las propuestas, los proyectos, los programas y las transformaciones del entorno social que repercuten en políticas públicas, decisiones políticas, debates, entre otras acciones de la vida pública de la ciudadanía y los poderes del Estado.

Lo ideal es que la próxima vez que ejerzamos el voto, lo hagamos a conciencia, que sea una decisión pensando en el bien colectivo, en el desarrollo y la transformación social y económica del país.

Por consiguiente, la participación política es una herramienta de doble vía, no solo es responsabilidad de la ciudadanía, sino que también depende de una buena gestión, gobernanza y excelentes resultados de las instituciones del Estado para generar credibilidad y confianza en la ciudadanía.

Finalmente, y devolviéndome al artículo 103 de la Constitución Política, me encuentro con algo que se llama revocatoria de mandato, es decir que, si nuestros gobernantes no cumplen con sus propuestas y planes de gobierno, la ciudadanía puede hacer uso de esos mecanismos de participación, revocar su mandato.  Pero para ello, hay que generar una cultura de participación como: estudiar las propuestas de gobierno, acompañar en las mesas de elaboración de planes de desarrollo, incidir en la construcción de la política pública, conocer los informes de gestión de las entidades del Estado, asistir y participar a las audiencias de rendición de cuentas y prepararnos constantemente para ejercer la ciudadanía en todo el sentido de la palabra.