Concluyeron que Bogotá debe implementar puntos limpios fijos en algunas localidades, cuyo propósito sería el de recibir los residuos de la construcción y demolición de pequeños generadores. Igualmente, que la ruta de gestión de este tipo de residuos para Bogotá es precisa, por cuanto prioriza los ejes y actuaciones en el corto y mediano plazo.


Entre el 15 y 19 de abril, expertos en el tema de escombros y residuos de la construcción y la demolición de España se dieron cita con la Administración Distrital para realizar un intercambio de experiencias.

Representantes de la Fundación ENT, la Gestora de Escombros de la Construcción S.A. (GRC) de Barcelona, el Ayuntamiento de Les Franqueses del Vallés y la Agencia de Residuos de Cataluña, dieron sus aportes en cuanto al manejo de los Residuos de la Construcción y Demolición (RCD).

Por parte del Distrito participaron la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), la Unidad Administrativa Ejecutiva de Servicios Públicos (UAESP) y la Secretaría Distrital de Planeación.

Durante la visita técnica de los expertos se abordaron aspectos como el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), la Política Pública Distrital, y el análisis del caso para el modelo actual de gestión de este tipo de residuos en Bogotá y la Diputación de Barcelona, así como la problemática actual para ambos casos.

De igual forma, se visitaron proyectos desarrollados por organizaciones privadas en la búsqueda de estructurar Centros de Tratamiento y Aprovechamiento y/o disposición final de estos residuos para Bogotá y la región, ubicadas en el sur de la ciudad y en el municipio de Cota.

Una de las conclusiones fue la implementación de puntos limpios fijos en algunas de las localidades de Bogotá, cuyo propósito sería el de recibir los residuos de la construcción y demolición de pequeños generadores (menores a 1 metro cúbico), los cuales contribuirían como estrategias para erradicar puntos críticos en áreas de la Estructura Ecológica Principal.

“Para esto se contaría con la participación de las Alcaldías Locales seleccionadas como modelo, la Secretaría Distrital de Ambiente y la Unidad Administrativa Ejecutiva de Servicios Públicos, con el concurso de los operadores de aseo y la participación de la comunidad”, manifestó Sandra Montoya, subdirectora de control ambiental al sector público de la Secretaría de Ambiente.

Otro de los aspectos concluyentes tiene que ver con la mejora en los mecanismos de control a los generadores, transportadores, centros de tratamiento, aprovechamiento y disposición final (tanto públicos o privados), en cooperación con la autoridad ambiental regional (CAR), las Alcaldías Locales y las autoridades judiciales.

De otro lado, se gestionará por parte del Distrito que las Curadurías Urbanas en sus requisitos para el otorgamiento de licencias de construcción, modificación, ampliación y demás, incluyan la presentación del Plan de Gestión de Residuos de Construcción y Demolición (RCD), aspecto que también será incluido en la revisión del POT.

Los expertos de la diputación de Barcelona indicaron que la ruta de gestión de RCD para Bogotá es precisa, por cuanto prioriza los ejes y actuaciones en el corto y mediano plazo.

“Para esto se requiere la elaboración del plan de acción de estos residuos para Bogotá, con la participación activa de los actores sociales e institucionales involucrados, y puede requerir de varios años para su ejecución. Para el caso de Barcelona el proceso ha durado 20 años, y sólo al cabo de 13 años se logró establecer el primer Centro de Tratamiento y Aprovechamiento de RCD”, indicó Montoya.

Como resultado de esta visita técnica se identificaron algunos aspectos a fortalecer relacionados con la mejora en la línea base, promoción de la cultura del aprovechamiento de RCD por parte de los generadores, el control al tratamiento y disposición en sitios autorizados por la autoridad ambiental competente, así como el desarrollo de mecanismos económicos y fiscales que contribuyan en la implementación del plan.

“La misión de trabajo bilateral continuará desarrollando una agenda conjunta, en la cual está considerado la formación y asistencia técnica para el desarrollo de mecanismos de seguimiento, control y vigilancia, el dimensionamiento y diseño de Centros de Tratamiento y Aprovechamiento de RCD, así como el fortalecimiento de mecanismos económicos y fiscales”, puntualizó la funcionaria.