Flamengo aprovechó dos errores defensivos de River y se llevó un partido que parecía perdido por 2-1.

River Plate y Flamengo jugaron un partido interesante y con varias emociones, en el que el equipo brasilero supo imponer condiciones para quedarse con la primera final única de Copa Libertadores en toda la historia de la competición.

Los argentinos obnubilaron a los jugadores brasileros de manera rápida y desde los primeros minutos del juego demostraron estar más metidos en el partido, tener más ideas y entender más cómo había que jugar un encuentro de este tipo, mientras que su rival no encontró la pelota y no pudo demostrar las mismas condiciones que lo llevaron a esta instancia decisiva.

El primer tiempo fue todo de los dirigidos por Gallardo, quienes ganaban en todas las pelotas, mostraban más ganas de buscar el resultado y conseguían llegar al arco defendido por el arquero Alves con una tranquilidad sorprendente y de la cual pocos equipos habían sido testigos, mientras que el equipo brasilero no encontraba soluciones y veía cómo el sacrificio de sus jugadores resultaba completamente obsoleto.

Transcurridos 14 minutos de partido, llegó un gol que parecía definir las acciones: una buena maniobra colectiva de River terminó con un balón por el costado derecho del área que Enzo Pérez centró con lo justo y que Rafael Santos Borré, aprovechando la confusión de la defensa rival, definió de gran manera con una media vuelta frente a la que nada pudo hacer Alves.

Este 1-0 le dio más tranquilidad a River, que siguió atacando mientras observaba cómo su rival no encontraba los caminos. Y fue esa misma dinámica la que se mantuvo en los segundos 45 minutos, con River un poco más tranquilo y con Flamengo intentando encontrar el camino, pues llegaba hasta los tres cuartos de cancha, pero no generaba peligro real sobre el arco de Franco Armani.

Una llegada detenida por Franco Armani y el ingreso de Diego, demostraron que Flamengo tenía con qué generar peligro y con tiempo suficiente por delante, el partido cambió de dueño de manera casi increíble. Una jugada colectiva que le permitió a Gabriel ‘Gabigol’ Barbosa, anotar el empate luego de un pase filtrado dentro del área, que le daba igualdad a las acciones a falta de cinco minutos para la conclusión.

Posteriormente, tres minutos más tarde, el único fallo de Javier Pinola terminó con las ilusiones de River de ser bicamepeón del torneo en dos años consecutivos. Un gran remate de fuera del área del propio ‘Gabigol’, dejó sin posibilidades a Franco Armani y bajó el telón de un partido vibrante.

Flamengo es campeón de la Copa Libertadores por segunda vez en su historia tras ganar por marcador de 2-1.

Fuente: https://www.rcnradio.com/deportes