En desarrollo del programa Cundinamarca Una Ruta de Colores, los habitantes de Gachalá y de Paime participaron de una jornada de pintura cuyo fin fue el embellecimiento de las fachadas de sus viviendas.


Así, mediante esta iniciativa, que genera procesos sociales en torno al color, 600 casas (350 en Gachalá y 250 en Paime y la inspección de Cuatro Caminos) fueron pintadas, beneficiando a igual número de familias que trabajaron tanto por la renovación del aspecto físico de sus viviendas y como por el mejoramiento paisajístico de sus municipios.

Con la puesta en marcha de dicho programa el Instituto Departamental de Acción Comunal y Participación Ciudadana (Idaco), busca rescatar en los cundinamarqueses la importancia de la participación, la toma de decisiones en comunidad, el trabajo comunal y la visibilización de potencialidades de cada municipio, fomentando a su vez el desarrollo en sus territorios.

La gerente del Idaco, Luisa Fernanda Aguirre, extendió una invitación a los líderes comunales y en general a los habitantes de los municipios que se han sumado a esta iniciativa para que se empoderen de estos espacios que les permiten a las comunidades fortalecer los lazos de trabajo, al igual que valores como la tolerancia, el respeto, la solidaridad y la identidad local.

En el transcurso de esta semana, Cabrera y Venecia recibirán al equipo de profesionales del Idaco, para continuar con la Ruta de Colores.