La Secretaría de Salud de Cundinamarca realizó una jornada de trabajo con propietarios de droguerías y tiendas naturistas, autoridades municipales de salud, policía judicial y el CTI de la Fiscalía General de la Nación, para fortalecer sus conocimientos y promover alternativas, estrategias y acciones que garanticen la comercialización de medicamentos seguros.


Bajo el lema “Medicamentos seguros, responsabilidad de todos”, la Dirección de Inspección, Vigilancia y Control de la Secretaría de Salud de Cundinamarca hizo especial énfasis en los graves riesgos que representan para la salud pública la comercialización, consumo de medicamentos fraudulentos, alterados o hurtados. En ese sentido, la entidad manifestó que se consideran válidas todas las acciones orientadas a garantizar la legalidad de los medicamentos que consumen los cundinamarqueses.

“Los medicamentos y productos farmacéuticos constituyen la respuesta más frecuente de los sistemas de salud a las necesidades de atención y tratamiento de los usuarios y por ello es fundamental garantizar la legalidad en estos productos; existen suficientes normas que establecen las condiciones indispensables para la fabricación, almacenamiento, distribución y dispensación de medicamentos, con el fin de defender la salud y la vida de los pacientes”, explicó el Secretario de Salud de Cundinamarca, Germán Augusto Guerrero.

Las autoridades departamentales destacaron que por el alto impacto de los medicamentos sobre la salud pública es necesario adelantar inspección, vigilancia y control sobre los establecimientos farmacéuticos de Cundinamarca y la calidad de los medicamentos y productos farmacéuticos que allí se expenden.

Al respecto, las Secretaría de Salud dio a conocer que durante los últimos tres años, se han retirado del mercado más de un millón y medio de productos farmacéuticos debido a falsificación, hurto, alteración entre otras características que representan riesgo para la salud de la población, por lo cual se requiere aunar esfuerzos con la Policía, Fiscalía, autoridades aduaneras, INVIMA, alcaldes, secretarios de salud, personeros y demás autoridades municipales, las EPS, prestadores de servicios de salud y la comunidad, con el fin de minimizar los riesgos asociados al consumo de estos productos e imponer las sanciones correspondientes para quienes incurren en estas conductas que ponen en un alto riesgo la vida de los cundinamarqueses.

La comercialización de medicamentos pertenecientes al Sistema General de Seguridad Social en Salud es otro de los hallazgos preocupantes, debido a que son productos marcados de USO INSTITUCIONAL y que están en venta, lo cual representa que nunca llegaron a su destino real impactando las finanzas del Sistema y la salud de la población.

“Las acciones de inspección, vigilancia y control, incluyen además de los medicamentos, a verificar las condiciones técnicas, administrativas, de recurso humano, locativas, sanitarias y de calidad de los establecimientos que ofertan estos productos y hemos avanzado en al coberturas para llegar con estas medidas a un mayor número de establecimientos en los municipios”, puntualizó la Directora de Inspección, Vigilancia y Control de la Secretaría de Salud de Cundinamarca, María del Carmen Ahumada.

Por último, la Secretaría de Salud cundinamarquesa destacó que el gobierno departamental promueve procesos de asistencia técnica para fortalecer los conocimientos de los propietarios de droguerías y puedan manejar técnicamente sus establecimientos y ofrecer productos que cumplan con los requisitos legales y de salubridad en el proceso de de comercialización.