Así se concluyó luego de un estudio realizado por la Secretaría de Planeación de Soacha en donde se comprobó que el conjunto de rocas no representa peligro para las familias que viven en la parte baja. Sin embargo, tres de estas serán intervenidas para evitar contratiempos futuros y atender la petición de la comunidad de El Charquito.


Luego de las reiteradas denuncias de líderes y habitantes de El Charquito sobre el posible riesgo que representa para ellos un conjunto de cinco rocas ubicadas en la parte alta del casco urbano, la Secretaría de Planeación de Soacha comenzó un estudio con el fin de verificar el grado de peligro para varias familias del sector.
Precisamente el pasado 5 de octubre se reunió la comunidad con funcionarios de planeación para socializar los resultados del estudio y acordar el plan que la administración municipal seguirá para evitar posibles accidentes que afecten a los habitantes.

“Lo primero que se hizo fue un estudio que contrató el municipio para poder determinar cuál era la condición de estabilidad de estas rocas y qué acciones debemos hacer. Lo que se hizo fue un análisis de cinco rocas del sector donde se establece que dos de estas son muy estables y no tienen ningún inconveniente, pero tres tienen condiciones de inestabilidad, sin embargo hay que hacer unas maniobras para eliminar el volumen de estas últimas y así evitar que se fracturen y puedan afectar a la comunidad”, explicó Sandra Vásquez, profesional del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo.

Las acciones que el municipio emprenderá después de este estudio están por el orden de los 250 millones de pesos, representadas en obras de mitigación que se realizarán en 2015, una vez sean incorporados los recursos al presupuesto del siguiente año.

Sin embargo el municipio emprendió acciones desde el pasado mes de diciembre, atendiendo precisamente la petición de la comunidad, las cuales concluyeron con el estudio que se socializó recientemente.

“El estudio nos dejó tranquilos porque son rocas muy grandes y para que una roca de este tamaño gire y llegue a afectar alguna vivienda es poco probable, precisamente por su volumen y peso. Digamos que si en algún momento se llegara a mover, lo que va a hacer es fracturarse y caería una parte pequeña pero no toda la roca”, agregó la profesional del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo.

Pero para evitar contratiempos es que precisamente se emprenderán las acciones tendientes a minimizar al máximo el peligro sobre la vida de las personas.
“Conocimos el estudio que además nos pareció muy concienzudo y oportuno porque la comunidad estaba preocupada por el tema. Creo que la presencia de la ingeniera fue importantísima, eso nos da una luz de tranquilidad porque además nos garantizó que por ahora no hay riesgo de que la piedra se ruede”, manifestó Libia Hurtado, presidente de la JAC de El Charquito y de Asojuntas del corregimiento dos.

Aunque el proceso implica tomar ciertas precauciones que afectan a la comunidad, para la presidente de la JAC son medidas necesarias para evitar riesgos futuros. “Hay que ubicar temporalmente familias y habrá casas que tendrán que ser desocupadas en el momento del proceso, pero aquí lo importante es que ya hay una luz de esperanza gracias a la Secretaría de Planeación de Soacha que ha estado muy comprometida con el tema, al igual que la gobernación que también ha estado pendiente”, agregó.

Finalmente, la ingeniera Sandra Vásquez explicó que las medidas a tomar se realizarán sólo en el momento de la intervención, es decir, en el año 2015.

“El estudio ya determinó qué viviendas se deben evacuar por precaución porque habrá presencia de trabajadores y se va realizar la demolición de una roca. A las personas que tengan que salir temporalmente les vamos a dar un subsidio de arriendo mientras se hacen las labores en el sector, teniendo en cuenta que esta ayuda está por fuera de los 250 millones que cuestan las obras de mitigación”, concluyó.