Si bien, en esencia, se busca prohibir su venta y consumo en estos espacios, el decreto iría más allá, pues la propuesta estructurada pide que cada municipio delimite las zonas en las que funcionará la restricción. Es decir que deben definir en qué colegios, para que se haga la señalización correspondiente, ya que las sanciones serían de tipo cuatro (32 salarios mínimos), según lo establece el Código de Policía. 

«Los invitamos a que evalúen la medida, antes de que los estudiantes entren a su periodo escolar, con el fin de cuidar a nuestros niños, niñas y adolescentes, porque hemos evidenciado que la venta a los menores se hace a las afueras de los colegios», señaló García.

Si bien, en esencia, se busca prohibir su venta y consumo en estos espacios, el decreto iría más allá, pues la propuesta estructurada pide que cada municipio delimite las zonas en las que funcionará la restricción. Es decir que deben definir en qué colegios, para que se haga la señalización correspondiente, ya que las sanciones serían de tipo cuatro (32 salarios mínimos), según lo establece el Código de Policía. 

Además, se contemplan las intervenciones integrales para que se atienda a los menores que sean encontrados en flagrancia, así como se realicen trabajos de prevención en estos mismos entornos. 

De acuerdo con el experto en seguridad Andrés Nieto, desde la Universidad Central hicieron cinco recomendaciones que consideran importantes a tener en cuenta en el departamento, pues es responsabilidad de cada alcalde definir qué tipo de medidas que implementará. Entre estas, sugieren incluir inteligencia para que no solo sea sancionado el vendedor sino que además pueda desarticulizarse a la banda completa. 

Asimismo, recomiendan adelantar trabajos dentro de los colegios y analizar otro tipo de sustancias sintéticas que no son prohibidas, como el poper o los inhalantes, o que son derivados de productos legales. «Se puede identificar las sustancias y regularlas, es decir que no sea permitida su venta a menores de edad o que sea solo para usos específicos», dijo Nieto. 

Por último, propusieron incluir procesos dentro de la jornada escolar par el uso del tiempo libre y determinar planes de atención a las personas que ya son dependientes de sustancias, a través de centros de atención, que deben liderar la secretaría de Salud de cada municipio, o en caso de no poder, debe estar en manos de la Gobernación. 

En Cundinamarca, si bien no es uno de los departamentos con mayores casos, según Nieto si hay dos dinámicas con respecto al microtráfico en los municipios. El primero, se presenta en Soacha y Sabana centro y norte, donde se presentan dinámicas de almacenamiento y dosificación de drogas que luego son distribuidas en Bogotá; la segunda en municipios como Fusagasugá o Girardot, debido a el tránsito turístico. 

Se espera que la próxima semana se de a conocer el documento base y se defina qué municipios del departamento se acogerán a la iniciativa de Nicolás García. 

Fuente: Elespectador.com